Hallan uno de los mecanismos que controlan el crecimiento celular descontrolado

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Célula tumoral de cáncer de pulmón.
Célula tumoral de cáncer de pulmón.

viagetefetv.com-. (EFE).- Científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en colaboración con investigadores del Instituto de Investigación Biomédica (IRB) de Barcelona, han desvelado uno de los mecanismos que controlan el crecimiento de las células tumorales.

El trabajo, publicado en la revista «eLife», abre el camino para poder controlar el crecimiento celular tumoral, según ha informado el CSIC.

Según ha explicado el investigador del CSIC Carlos Fernández Tornero, que trabaja en el Centro de Investigaciones Biológicas (CSIC), el ácido ribonucléico (ARN) polimerasa I, una enzima clave para el crecimiento de los animales, las plantas y los hongos, sintetiza la maquinaria molecular encargada de fabricar todas las proteínas de la célula.

«Cuando una célula crece, necesita que la ARN polimerasa I funcione a altísima velocidad para así poder generar todas las proteínas necesarias para la vida. Cuando las células dejan de crecer, debe cesar también la actividad de esta enzima», ha añadido.

Según Fernández, «la célula responde a la disponibilidad de nutrientes formando distintos ensamblajes de la ARN polimerasa I. Cuando hay escasez de nutrientes, dos copias de esta enzima se unen una a la otra y se inactivan mutuamente mientras que, cuando la célula dispone de nutrientes para seguir creciendo, la ARN polimerasa I se libera y se activa para producir nuevas proteínas».

«El control de la ARN polimerasa I abre una vía para detener la proliferación celular», ha detallado Carlos Fernández Tornero, que para este trabajo ha contado con la colaboración de científicos del Instituto de Biología Funcional y Genómica (mixto del CSIC y la Universidad de Salamanca).

En 2013, el equipo coordinado por Fernández desveló la estructura atómica de la ARN polimerasa I en su estado inactivo y ahora han conseguido comprender cómo se activa e inactiva.

Para ello, han combinado nuevos estudios estructurales con avanzadas técnicas de análisis molecular, ingeniería genética y microscopía de células vivas.

Según Fernández, muchas células cancerígenas aumentan la actividad de la ARN polimerasa I de forma descontrolada para poder crecer más rápido y expandir el tumor.

En nuestro cuerpo las células viven en los tejidos, que son las diferentes capas que constituyen los órganos, la piel, el pelo… todas las partes de nuestro cuerpo. Las células de un tejido nacen a partir de una célula progenitora, cuyo trabajo es producir células “infantiles” durante toda la vida de una persona.

Estás células son específicas de cada tejido, así que tenemos un grupo de células progenitoras, seguidas por células jóvenes y luego células maduras que serán las que trabajarán y realizaran la función que debe cumplir el tejido y el órgano en el cuerpo.

A veces cuando la progenitora genera a sus hijas hay algún error en la copia de la enciclopedia que las hijas se llevan del “hogar materno”, esto es una mutación en el ADN, un pequeño cambio en las letras.

Los tumores acumulan diferentes errores en la enciclopedia. Es decir empiezan a poder dar células hijas como hacen las células progenitoras, sin embargo al no ser ellas verdaderas progenitoras las células hijas son también aberrantes.

«Por eso es relevante controlar la actividad de la ARN polimerasa I y abrir así el camino para detener el crecimiento tumoral», ha concluido el investigador del CSIC.

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