Prevención de los signos de envejecimiento del cutis en la menopausia

0
42

antiaging2

Esta nueva etapa, que se sitúa entre los 45 y los 55 años, se caracteriza porque los ovarios dejan de producir óvulos y segregan una menor cantidad de hormonas (estrógenos y progesterona) lo que se traduce en diversos cambios físicos acompañados de síntomas más o mensos intensos dependiendo de cada mujer, es frecuente el insomnio, los cambios de humor y de la piel.
La piel, el órgano de mayor tamaño del ser humano, en la menopausia sufre alteraciones, primeros signos de deterioro cutáneo, que están directamente vinculados a los cambios hormonales de la menopausia. La piel va perdiendo elasticidad y se reseca, se percibe una mayor flacidez, se definen las arrugas y líneas faciales y se pierde suavidad de la misma que puede ir acompañada de un cambio en su tonalidad y en el tamaño de los poros así como la posible aparición de manchas.
El impacto de estos cambios hormonales depende del tipo de cutis que se tenga y del estilo de vida que se haya llevado. Las pieles más blancas son más sensibles al sol que las morenas, por lo que tienden a un mayor envejecimiento que las morenas
Otros factores que pueden incidir en el aspecto son la dieta y el consumo de tabaco que es un gran colaborador en el desmejoramiento del aspecto de la piel sobre todo a partir de la menopausia.

Ante esta situación, una de cada cinco españolas considerarían realizarse algún tratamiento de medicina estética para borrar esas primeras señales de envejecimiento cutáneo. La tendencia en medicina estética actual para combatir el envejecimiento cutáneo asociado a la menopausia, como si fuera “un bajón” repentino en la piel, es la prevención osea someterse a esos pequeños primeros retoques de ocultaci´n de los primeros signos de envejecimiento nada más aparecer los primeros signos manifiestos. La razón es que los retoques hechos antes de que se hagan absolutamente visibles los signos del envejecimiento, resultan más efectivos y con mejores resultados terapéuticos. Gracias a ellos, la mujer puede conservar la apariencia que corresponde a su edad, sin casi notar cambios en su aspecto. Opciones como el botox para rellenar arrugas, el ácido hialurónico para tratar la deshidratación cutánea y el descolgamiento, el fosfato tricálcico y sus derivados para la flacidez, así como muchos tipos de peelings, son más suaves y duraderos cuando se aplican a personas más jóvenes mientras que son más fuertes para personas con más de 60 años, que pueden necesitar de más sesiones anuales.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here