Sánchez arrasa a Díaz y recupera el liderazgo del PSOE con más del 50% de los afiliados La primera 'víctima' que se han cobrado los resultados ha sido la del portavoz parlamentario, Antonio Hernando, que ha comunicado su dimisión inmediata al presidente de la gestora, Javier Fernández

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Pedro Sánchez, en la sala Ramón Rubial, desde donde se dirigió a los militantes para agradecerles su colaboración, ha obtenido más del 50 de los votos de los 150.000 electores
Pedro Sánchez, en la sala Ramón Rubial, desde donde se dirigió a los militantes poco antes de media noche, ha obtenido más del 50 de los votos de los 150.000 electores que ayer eligieron al secretario general del partido socialista.

(EFE).- Siete meses después de su dimisión, Pedro Sánchez ha recuperado el liderazgo del PSOE con el apoyo de más de la mitad de los afiliados y con diez puntos de ventaja sobre Díaz, que solo ha ganado en Andalucía y que, a diferencia de él, ha obtenido menos votos que avales.

Sánchez ha vencido con el 50,21% de los votos, frente al 39,94% de Díaz y el 9,85 de Patxi López, con el 99,23% de voto escrutado, en unas primarias con la participación «histórica» y «altísima» del 80,3%, según ha calificado el portavoz de la gestora, Mario Jiménez.

La primera ‘víctima’ que se han cobrado los resultados ha sido la del portavoz parlamentario, Antonio Hernando, que ha comunicado su dimisión inmediata al presidente de la gestora, Javier Fernández.

De los casi 150.000 afiliados que han votado, 74.223 lo han hecho a Pedro Sánchez, 59.041 a Susana Díaz y 14.571 a Patxi López, que se ha impuesto en su Euskadi natal, con un 52% de respaldo.

Sánchez se ha impuesto a Díaz en dieciséis de las diecisiete comunidades y ha arrasado en once de ellas: Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares, Cantabria, Navarra, Galicia, La Rioja, Asturias, Castilla y León y Canarias, además de en Ceuta y Melilla.

En Madrid, Sánchez ha quedado también en primera posición con el 49,49%, seguido de Díaz, con el 31,76%, mientras que López obtuvo en esta federación su mejor resultado tras el de Euskadi, con un 18,75%.

La presidenta andaluza solo ha conseguido vencer en Andalucía, donde ha duplicado los votos de Sánchez -25.112 (63,16%) frente a 12.588 (31,66%)-.

El madrileño ha ganado a la andaluza, aunque con menos diferencia, en Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura y Murcia.

Los tres candidatos han posado juntos, de forma breve y algo tensa, aunque con las manos entrelazadas, tras la proclamación de resultados.

Una fotografía que estuvo a punto de no producirse, ya que Díaz no era partidaria de salir juntos, han asegurado a Efe fuentes socialistas.

Ante unos 200 militantes que le han aclamado al grito «sí es sí», Sánchez ha reservado para ellos su primer discurso, en el que ha prometido «un PSOE unido, que es lo que teme Mariano Rajoy», con un proyecto que lo sitúe como «el partido de la izquierda en este país».

Susana Díaz, con semblante serio, ha prometido «arrimar el hombro» y ponerse a disposición del PSOE «en todo aquello que el partido necesite», en una breve comparecencia en la que no ha mencionado al secretario general.

Patxi López, en cambio, ha deseado «toda la suerte» al secretario general electo y ha dicho que «mañana todos juntos hay que trabajar con él a la cabeza para recuperar el PSOE».

López ha dado por «acabado el proceso interno» de su partido y ha defendido que ahora «los ciudadanos están esperando fuera» a los socialistas para que consigan hacer del partido la «referencia de la izquierda».

Entre los barones que han dado su apoyo a Díaz en estas primarias, el extremeño Guillermo Fernández Vara ha hecho un llamamiento de «unidad» para que todos los socialistas apoyen a su líder.

La presidenta balear, Francina Armengol, que hace pocos días dejó de respaldar la candidatura de Patxi López para volver a apoyar a Pedro Sánchez, ha defendido que «hoy empieza un nuevo tiempo en el PSOE gracias a la magnífica movilización de la militancia».

 

Sánchez, ante el reto imprescindible de unir un partido hecho añicos

La victoria de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE le sitúa ante el reto imprescindible de unir un partido hecho añicos orgánica y emocionalmente, lo que no depende solo de él, sino también en buena medida de Susana Díaz, los barones, dirigentes y referentes históricos que la han apoyado.


Algunos llegaron a decir que dejarían el PSOE si él ganaba, otros que el PSOE ya no sería el PSOE y se convertiría en otra cosa, pero es a partir de ahora cuando tienen que decidir su papel.

En el entorno de Sánchez llevan días asegurando que con él los barones no tienen nada que temer, que no piensa poner en peligro sus gobiernos autonómicos y él mismo ha prometido que no promoverá «movimientos desestabilizadores» en sus federaciones.

Sin embargo, está por ver la traslación que se produce del resultado de hoy a los congresos regionales que habrán de celebrase entre julio y septiembre y parece difícil imaginar que referentes del ‘sanchismo’, como Adriana Lastra en Asturias o José Luis Ábalos en Valencia, no presenten batalla contra Javier Fernández y Ximo Puig.

En el grupo parlamentario, lo que es seguro es que no seguirá Antonio Hernando de portavoz, después de haber anunciado él mismo durante el recuento de votos, su dimisión inmediata.

Aunque no estaba previsto que los cambios en el grupo se produjeran hasta después del 39 Congreso Federal del 17 y 18 de junio, ya que es la nueva ejecutiva la que designa a la dirección del grupo, la decisión de Hernando podría precipitarlo todo.

El próximo paso para Sánchez es ganar ese cónclave, con la mayor holgura posible, para poder defender su posición política y consolidar su nuevo liderazgo.

Con el resultado tan abultado, más del 50% de la militancia ha dicho sí a Pedro Sánchez,  las posibles aspiraciones de sus detractores de ‘tumbarle’ en el congreso podrían desvanecerse, ya que ahora nadie duda de que la legitimidad con que Sánchez cuenta esta vez,  más fuerte que nunca.

Si entre los socialistas se considera que cuanto más fuerte es un líder más generoso suele ser con su adversario interno, la fortaleza con que Sánchez ha salido de este proceso puede ser vista como una oportunidad para intentar la integración de los distintos sectores del partido.

Las primeras palabras de Susana Díaz en Ferraz no han reflejado con claridad que ella esté dispuesta a ponerse detrás de él, mientras que Patxi López ha sido mucho más explícito y conciliador, lo que, al menos numéricamente, podría garantizar una cierta estabilidad. Laura Ramos. EFE

 

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