Las 4 monitoras de Ripoll donde se ahogó una niña declaran que fue un accidente

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EFE.- Las cuatro monitoras de la piscina de Ripoll donde el 19 de mayo se ahogó una niña de cuatro años han declarado hoy que «todas hacían de todo y eran responsables de todo» y han asegurado que lo ocurrido fue un «accidente», aunque sólo han contestado a las preguntas de sus abogados.

 

Las cuatro monitoras y el responsable de la piscina municipal han declarado hoy como investigados por la muerte de la niña que, según su declaración fue un «accidente» y ellos no cometieron «ningún error».

Sin embargo, las monitoras no han querido ratificar sus declaraciones antes los Mossos d’Esquadra tras el suceso y sólo han contestado a sus abogados, lo que ha «sorprendido» a las acusaciones y ha «dolido» a la familia de la víctima, que necesita respuestas para saber qué le pasó exactamente a la niña.

Los cinco, investigados por un delito de homicidio imprudente, han declarado hoy ante la juez del Juzgado de Instrucción de Ripoll que investiga el caso.

Las monitoras, visiblemente afectadas, han mantenido que todas hacían «de todo y eran responsables de todo», con lo que enseñaban a nadar a los niños y los acompañaban a los vestuarios, pero también eran las socorristas de las instalaciones.

Estas afirmaciones han reforzado la creencia de las acusaciones particulares (del padre y de la madre de la menor) de que hubo una negligencia, teniendo en cuenta que la única medida de seguridad que tenía la víctima era un flotador de los conocidos como «churros» y que no se detectó su desaparición hasta que su grupo escolar ya estaba en los vestuarios.

El abogado de tres de las monitoras, Francesc Jofresa, ha mantenido que «lo que sucedió es un caso fortuito, un accidente y no hay negligencia y mucho menos una negligencia grave de ninguna de las personas, que actuaron con total corrección».

El abogado del padre de la víctima, Carles Monguilod, cree que al personal de la piscina se le podía exigir la obligación de estar especialmente atento, especialmente si se tiene en cuneta que el reflejo de los cristales de la instalación en el agua impide ver bien el fondo, tal y como señalan en su informe los Mossos d’Esquadra.

Los abogados de los padres se han quedado «sorprendidos, preocupados e intranquilos», según Monguilod, por el hecho de que ninguno de los imputados haya reconocido error alguno, aseguren «que todo funcionó bien y no consideren necesario rectificar ni corregir nada».

La muerte de la alumna de la escuela Pirineo de Campdevànol ocurrió durante la actividad extraescolar de natación en la que participaba el centro, como hacen casi todos los de la comarca desde hace años.

La pequeña formaba parte de un grupo con otros veintiséis compañeros que estaban bajo la vigilancia de las cuatro monitoras del recinto y cinco maestras -dos de ellas en prácticas-.

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