Casi la mitad de cirugías de miomas sintomáticos se evitan con un fármaco

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(EFE).- Casi la mitad de las intervenciones quirúrgicas de miomas uterinos sintomáticos se pueden ya evitar con el uso previo de acetato de ulipristal, un modulador selectivo de progesterona aprobado en España en 2013, que supone una alternativa para las mujeres que presentan los tumores benignos más frecuentes.

Por la eficacia de este fármaco (el acetato de ulipristal 5 mg, “Esmya”, de la farmacéutica Gedeon Richter) son ya más de 500.000 mujeres de más 75 países las que están en tratamiento con él.

Francisco Vázquez, director del Centro de Estudios de Obstetricia y Ginecología Asociado (Ceoga) de Lugo, y Santiago Palacios, director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer, han ofrecido estos datos en el encuentro Esmya Event 2017 en Madrid.

Es la cuarta edición de esta reunión científica y en ella cerca de 300 ginecólogos comparten experiencias y resultados de este tratamiento para analizar su impacto y avanzar en protocolos en los hospitales.

Los últimos estudios sobre este fármaco, que supone la primera novedad terapéutica en el tratamiento de los miomas en los últimos 20 años, han reforzado, según Palacios, su eficacia, que “ha permitido cambiar la práctica clínica de forma muy rápida”.

Un fármaco que, según los ginecólogos, es “rápido y seguro, que se tolera muy bien y evita entre un 40 y 50 % de las cirugías” y que reduce los síntomas que el 40 % de los miomas ocasionan, como sangrado, anemia, hinchazón, dolor en las reglas e incluso en la espalda, lo que impacta en la calidad de vida.

“Baja calidad de vida social, sexual, familiar y laboral en mujeres que aún están activas”, ha recalcado Palacios, y que ha llevado hasta hace poco a muchas pacientes a intervenciones convencionales de bisturí, que pueden producir más complicaciones.

Y que ahora, con este fármaco, pueden convertirse en otras menos agresivas como la laparoscopia y la histeroscopia (técnica utilizada para los miomas situados dentro de la cavidad uterina).

Este fármaco se autorizó primero como tratamiento prequirúrgico de los miomas uterinos sintomáticos, y desde marzo del pasado año está permitido como tratamiento intermitente repetido (ciclos de tres meses y dos de descanso) de los síntomas moderados y graves de estos tumores benignos en el tracto genital femenino.

Los ginecólogos aconsejan su uso a las mujeres con miomas sintomáticos a las que hay que operar porque se le puede dar tratamiento previamente y así evitar una cirugía mayor.

También, a las mujeres que están en una larga lista de espera para operarse ya que hasta que se produzca se le puede administrar tratamiento para reducir el sangrado y corregir la anemia que conlleva.

Otras candidatas, según ha explicado Vázquez, son las mujeres que tienen problemas de fertilidad, las que no quieren operarse y las que están entrando de la menopausia.

Según los últimos datos de un estudio europeo de este mismo año, entre el 20 y 40 % de las mujeres de entre 35 y 55 años tienen miomas, 24 millones en la UE y de ellas 7.700.000 españolas.

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