Ochenta años después el Valle del Jarama vuelve a ser campo de batalla

Municipios / Zona Sur | 3 de marzo, 2018

El ayuntamiento de Morata de Tajuña, Madrid.

 

Pepi Cardenete.- Madrid, 3 mar (EFE).- En febrero de 1937, el Valle del Jarama fue el escenario del primer combate a campo abierto de la Guerra Civil española, una contienda que terminó en un “empate técnico” y que recrea hoy Morata de Tajuña, uno de los municipios que se convirtieron en campo de batalla.

 

 

Con la vista puesta en las amenazadoras nubes, Morata de Tajuña se ha despertado hoy con música militar y esperando que el cielo no descargue sobre el Camino de los Barranquillos, el terreno en el que a partir de las 17:30 horas se revivirá la batalla del Jarama.


Asociaciones de País Vasco, Valencia, Aragón o Cataluña, e incluso de Polonia y Reino Unido, se enfundarán “de forma altruista” con los trajes militares del bando sublevado y del ejército republicano para rememorar los combates del vértice de Pingarrón.

“Si lloviera mucho en la recreación del combate, habría que pensar lo que se hace”, reconoce a Efe David Loriente Ortiz, concejal de Cultura y de Turismo de la localidad madrileña y, ahora, “soldado raso” de la Asociación Tajar, la que impulsó a partir de 2011 las Jornadas de la Batalla del Jarama que culminan desde entonces con esta recreación.

Una recreación que lleva por bandera la “fidelidad”, apunta Loriente: “Los movimientos militares que hacen los hacen de una manera muy estudiada. Es gente que incluso se ha ido a archivos de historia para sacar los manuales de cómo se efectuaba determinada acción en el campo de batalla”.

“Uno cuando lo está viendo, no está viendo cualquier cosa: el combate dura unos 25 minutos y lo hacen de una manera muy cuidada”, añade sobre este acercamiento “lúdico” a la Guerra Civil en el que tampoco faltará “munición de fogueo, pirotecnia y mucho ruido”.

También, y sin visos de que se suspenda en el caso de que llueva, las asociaciones de Recreación Histórica desfilarán de las 12:00 a las 14:00 horas por Morata de Tajuña, haciendo retroceder a la localidad 81 años en el tiempo.

Todo ello para “demostrar el tremendo potencial desde el punto de vista turístico, patrimonial y cultural” de estos vestigios de la guerra que se libró entre 1936 y 1939.

 

Las ofensivas de las tropas nacionales comenzaron el 6 de febrero de 1937, con la toma de Ciempozuelos, Gozquez de Arriba y la Marañosa, aunque no sería hasta el día 8 cuando intentaron tomar el Puente de Arganda, una operación que no dio sus frutos gracias a la defensa de un batallón francés de la XII Brigada Internacional.

 

Ernest Hemingway, corresponsal de guerra en el conflicto español, visitó la zona en aquellos primeros días e insistió en que los soldados le mostrasen ese preciado puente que los hombres de Franco no consiguieron conquistar.

El objetivo, llegar a Madrid, pero también hacerse con el control de la carretera de Valencia para dificultar el suministro de bienes y municiones para el bando republicano.

El mismo día 8, finalmente, los kilómetros del 17 al 21 de la carretera quedaron bajo fuego nacional.

La batalla del Jarama se alargó hasta el día 23 de febrero, zanjándose en un “empate técnico” que, en el fondo, fue una “victoria moral” para la malograda República, apunta Loriente.

“Hablando por boca de los historiadores”, el concejal reconoce que “está claro que muchos de ellos se convencen en que la batalla del Jarama marcó un antes y un después en la guerra”, ya que se dio en un momento en el que las fuerzas de ambos bandos estaban muy igualadas.

La intención de la localidad, dice, “siempre ha sido, sobre todo, buscar el acercamiento a estos hechos“: “Que la gente se acerque sin miedo. Parece que ha habido miedo a hablar de la Guerra Civil, pero poco a poco se va terminando”, añade.

“Parece que empezamos a salir de la cueva. Lo mejor que podemos hacer es aprender de la historia y ver qué pasó, que no nos dé miedo realmente hablar de ello”, concluye Loriente sobre el “turismo de batalla”.

Uno que, según Guillermo Hita, alcalde de Arganda del Rey, “se está poniendo muy de moda en Europa”: “No es una cuestión de fomentar el belicismo, evidentemente, es una cuestión de recordar lo que ocurrió para que se sepan cuáles son las desgracias que trae la guerra”, comenta a Efe.

En Arganda del Rey fue donde comenzaron las VIII Jornadas el pasado fin de semana, unas actividades que “tienen que ver con la puesta en conocimiento de los tesoros históricos” de la región, cuyos municipios están interesados en hacer un “gran parque histórico y turístico de la batalla del Jarama” con el apoyo de la Comunidad de Madrid, adelanta el alcalde y presidente de la Federación de Municipios de Madrid.

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