Kamasi Washington y su banda conquistan al público madrileño en La Riviera

Cultura / Música | 14 de mayo, 2018

Los directos de Kamasi Washington clasificados por la crítica como “una locomotora desbocada” de “escala cósmica” se apoderaron de La Riviera.

José Carlos Rodríguez.-  (EFE).- El saxofonista californiano Kamasi Washington ha demostrado a los aproximadamente 800 asistentes que ocupaban la sala La Riviera que se encuentra a la cabeza de una nueva generación del jazz, con un show lleno de fuerza en el que ha interpretado dos canciones de su último trabajo “Heaven and Earth”.


 

Una gran cantidad de aplausos por parte de un público entusiasta de mediana edad ha recibido a Washington y a su banda, en el primer concierto que estos ofrecen en la capital española y que mañana tendrá su réplica en Barcelona, en la sala Razzmatazz.

Precedido por siete músicos, el saxofonista estadounidense ha aparecido vestido con una de sus túnicas tradicionales de inspiración africana, un gorro tipo rastafari que ocultaba todo su cabello y una tímida sonrisa, que ha mantenido durante todo el concierto, que ha durado más de dos horas.

“Vamos a tocar algo de música y pasarlo bien” ha comenzado diciendo Whasington, que ha abierto el show con el tema “The Magnificent 7”, perteneciente al triple álbum “The Epic”, que el artista lanzó en 2015 y que supuso un punto de inflexión en su carrera, con tres horas de ritmos salvajes en la que el artista fusiona jazz con funk, soul, hip-hop y ecos africanos.

Los directos de Kamasi Washington han sido clasificados por la crítica como “una locomotora desbocada” de “escala cósmica” y no es para menos, ya que algunas de los temas se han extendido durante más de veinte minutos, con un ritmo a ratos vertiginoso, a ratos reposado, que no ha dejado indiferente al público, que en algunos momentos se ha llevado las manos a la cabeza.

“Estoy encantado de estar rodeado de estos músicos tan brillantes, son verdaderos genios”, ha manifestado Washington, que se encontraba rodeado de los percusionistas Tony Austin y Robert Miller, instalados en dos plataformas, además del bajista Miles Mosley, el teclado de Brandon Coleman, el trombóm de Ryan Porter y la vocalista Patrice Quinn.

Todos ellos han aportado un toque de originalidad a un show repleto de solos, que los músicos han ejecutado con gran maestría y libertad, aunque respetando la composición original y en el que Ryan Porter ha brillado especialmente con el tema preferido de Washington, “Black Man”, que Quinn ha cantado mientras movía sus brazos hacia el techo, en una especie de danza celestial.

“Ahora voy a presentaros a un hombre que me ha enseñado todo lo que sé, mi padre” ha dicho Whasington antes de comenzar a interpretar el tema “Leroy and Lanisha”, en el que Rickey Washington ha tocado el saxo soprano y en el que el solo al teclado de Coleman ha sido recibido con sendos silbidos.

Washington ha recordado al público “que el mundo está repleto de diferencias” y que “precisamente eso es lo que hace que sea tan bonito” y solo con decir la palabra “Truth”, tema que se incluye dentro del EP “Harmony of difference”, los aplausos han comenzado a inundar la sala.

“La diversidad de que hay en este mundo se tiene que celebrar”, ha pedido el artista, que con este tema, en el que varias melodías son interpretadas al mismo tiempo, realiza una metáfora de “lo bonito que es el mundo cuando todos permanecemos juntos”.

Aunque faltaron los amplios arreglos orquestales y los coros que adornan el disco, “Truth” fue el momento más exquisito de toda la velada con un Kamasi pletórico y una Quinn que se movía como poseída por la música del resto de la banda.

El concierto ha continuado con el solo de los baterías Austin y Miller, que han dialogado con sus baquetas en un nuevo idioma que Washington no entiende “muy bien” pero que “ellos hablan de maravilla” y que ha arrancado poco a poco a los vítores de los asistentes.

Washington publicará el próximo 22 de junio su nuevo proyecto de larga duración, el doble álbum “Heaven and Earth”, trabajo del que se han adelantado los cortes “The Space Traveller’s Lullaby” (La nana del viajero del espacio) y “Fists of Fury” (Puños de furia), que el músico ha querido compartir en el escenario.

Justo después de interpretar “The Space Traveller’s Lullaby”, el artista californiano ha anunciado una noticia sorpresa: el cumpleaños de su papá, al que todo el público le ha entonado un sonoro “cumpleaños feliz”, un momento muy emotivo que después ha dado paso a el tema final, “Fist of Fury”.

Al terminar el tema, el público tenía ganas de más y ha comenzado a vitorear y aplaudir a los músicos, que se ha despedido con el puño arriba y con un claro mensaje por parte de Washington: “Peace”.

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