Estudio de la UPM pide medidas a corto y largo plazo en episodios de polución

Medioambiente | 19 de junio, 2018

Madrid, 19 jun (EFE).- Un estudio sobre las restricciones de tráfico que impuso el Ayuntamiento de Madrid en diciembre de 2016, cuando activó por primera vez el escenario 3 del Protocolo antipolución, apoya “medidas drásticas” a corto plazo para reducir el NO2 junto con “medidas permanentes” para rebajarlo “todo el año”.

En el estudio, un equipo de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) que integra el proyecto Tecnaire-CM, ha analizado con técnicas avanzadas la calidad del aire en Madrid bajo un episodio de alta contaminación, como el que afectó a la capital durante cinco días aquel año tras un largo periodo con ausencia de lluvia y viento.

Los resultados sugieren que “bajo condiciones meteorológicas tan adversas es muy difícil reducir” los niveles de concentración de NO2, y sólo “medidas drásticas en relación a la reducción del tráfico rodado pueden lograr un impacto significativo”, explica la UPM en un comunicado.

Ello evidencia la importancia de “un calendario adecuado para las acciones a corto plazo” y la necesidad de “medidas de reducción permanentes” relacionadas con los planes y políticas de calidad del aire a largo plazo que permitan rebajar los niveles de contaminación atmosférica “durante todo el año”, añade la universidad.

Las limitaciones impuestas entonces por el Ayuntamiento de Madrid, que prohibió circular el 29 de diciembre de 2016 en la almendra central a los vehículos con matrícula par, impidieron que la concentración de dióxido de nitrógeno (NO2) aumentase hasta un 15% en el centro de Madrid, aunque su impacto fue “muy reducido” en la periferia.

Las simulaciones sugieren que la aplicación del protocolo, durante este episodio en particular, “pudo haber evitado que las concentraciones aumentasen hasta en 24 microgramos por metro cúbico (14% respecto al hipotético escenario de no acción) en el centro”, añade la UPM.

No obstante, también pudo “causar que el NO2 aumentase ligeramente a las afueras de la ciudad debido a la redistribución del tráfico”, añade el estudio que consistió en una simulación con y sin las medidas de restricción adoptadas.

El análisis evidencia, además, que el episodio está “claramente asociado a las condiciones de estabilidad atmosférica y baja velocidad del viento y que presenta una relación muy clara con el fenómeno de inversión térmica”.

No obstante, se necesitan “más estudios para estimar con mayor precisión el efecto de las medidas adoptadas y para evaluar posibles compensaciones”, agrega el informe.

El programa TECNAIRE-CM, financiado por la Dirección General de Universidades e Investigación de la Comunidad de Madrid, busca desarrollar nuevas técnicas para diagnosticar problemas de calidad del aire de manera integral en entornos urbanos y las estrategias para su resolución.

En el proyecto también participan la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) junto con una docena de empresas asociadas y las áreas de calidad del aire del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid.EFE

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