El poblado chabolista de El Gallinero estará desmantelado en septiembre

Madrid / más / Sucesos | 10 de julio, 2018

Cinco residentes en el poblado chabolista han realizado un curso de “mediadadores” para ayudar a sus vecinos a promover su desarrollo personal.

Madrid, 10 jul (EFE).- El poblado chabolista de El Gallinero, un asentamiento ubicado junto a la A-3 en el que residen actualmente más de un centenar de personas, estará completamente desmantelado en el mes de septiembre y la mayoría de sus habitantes serán realojados en viviendas sociales de la capital o alojamientos compartidos.

“En septiembre no va a haber ya Gallinero”, ha anunciado la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en el acto en la iglesia del poblado chabolista en la que ha presentado junto al presidente regional, Ángel Garrido, el proyecto de realojo elaborado por las dos administraciones.

En el asentamiento, que se creó en 1999 a raíz del desmontaje del primer poblado de rumanos de Madrid, el Malmea de Fuencarral, están censadas 162 personas -de las que casi cien son menores de edad– si bien algunas de ellas ya se han marchado y actualmente quedan en él unas 110 personas.

Aunque el convenio de colaboración entre ambas administraciones para el realojo aún no se ha firmado, se espera que esté listo en julio y que cada una de ellas se haga cargo del 50 % del coste de acabar con estas infraviviendas asentadas a pocos kilómetros del centro de Madrid.

“No podía continuar, era una vergüenza, los seres humanos no pueden vivir como se vive en Gallinero”, ha dicho la alcaldesa a los vecinos que -junto a los periodistas- han asistido al anuncio del desmantelamiento.

“Era impresentable que consintiéramos que esto existiera”, ha afirmado por su parte el presidente regional, convencido de que “la apuesta y la aventura” que inician ahora las administraciones y las familias con el realojo “va a salir bien”.

En el poblado viven familias de origen rumano que en muchos casos carecen de documentación básica, tienen poca formación laboral y también poco dominio del español, unos condicionantes que provocan que muchos de ellos necesiten un acompañamiento social intensivo en ese proceso de cambio de modo de vida.

De hecho, aunque la intención es desmantelar todo el poblado a la vez posiblemente durante el mes de agosto, el realojo se hará “en función de las necesidades particulares de cada familia”, y en un primer momento solamente diez de ellas se trasladarán a viviendas sociales de alquiler propiedad de la Comunidad y del Ayuntamiento.

Otras once familias pasará una etapa en pisos compartidos hasta adquirir la capacidad de integrarse, algunos ancianos regresarán previsiblemente a Rumanía, y otros residentes se han negado a acceder a estos recursos e incluso han ido abandonando el poblado desde que en noviembre de 2017 se comenzó a trabajar intensamente en el plan, según ha explicado a los periodistas el técnico del Ayuntamiento de Madrid Luis Nogués.

Además, cinco residentes en el poblado chabolista han realizado un curso de “mediadadores” para ayudar a sus vecinos a promover su desarrollo personal desde la ayuda a la escolarización, la formación para el empleo o la prevención de conflictos vecinales, según ha explicado a EFE Ángeles Alfonso, responsable del equipo de mediación con gitanos rumanos.

“La ciudad os espera y quiere que tengáis los mismos derechos que tienen todos los ciudadanos de Madrid, y vosotros tenéis que ser capaces de demostrar que lo merecéis; tenéis que apostar por aceptar las normas de la ciudad”, les ha pedido la alcaldesa, que le ha instado a “chocar las manos” como muestra de un compromiso mutuo.

En el proceso de realojo ha sido decisiva la implicación del voluntariado y de entidades sociales como la Asociación Barró, ACCEM, Cáritas Madrid, Cruz Roja, Fundación Real Madrid, Médicos del Mundo y la Parroquia de San Carlos Borromeo.

La voluntad de las administraciones es que todas las familias abandonen a la vez el poblado, que será completamente derruido, y que los niños puedan comenzar el curso en septiembre en su nuevo colegio, un proceso que según ha dicho una de las mediadoras, Alina, es una nueva “etapa” en la que va a ser “muy importante hacer frente a los cambios de manera positiva”. EFE

Temas:

TEMAS RELACIONADOS

Comente este artículo...