El Ayuntamiento de Madrid limita a 30 km por hora el 85 % de las calles

Madrid / Política | 6 de octubre, 2018

Estación de Atocha, Madrid.

Madrid.- (EFE).- La ordenanza de movilidad sostenible que limita a 30 kilómetros por hora todas las calles de un solo carril o un carril por sentido en la ciudad de Madrid, el 85 % del viario, ha sido aprobada en el día de ayer y entrará en vigor a partir de su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), en un plazo de alrededor de una semana.

 

El pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado la nueva normativa, que además “despeja” la acera de vehículos que impidan el paso de los peatones con limitaciones tanto al aparcamiento de motos y bicis como a la circulación por las aceras de patines, patinetes o monopatines, que nunca podrán superar el ritmo de los viandantes, fijado en 5 kilómetros por hora.

El texto incluye asimismo las restricciones de Madrid Central, el gran área que desde el próximo 23 de noviembre impedirá que los no residentes accedan al centro de la ciudad en su coche particular, a excepción de coches Eco y Cero Emisiones, de quienes entren para acceder a aparcamientos y de personas con movilidad reducida entre otros casos.

Esta normativa ha sido aprobada con los votos a favor de Ahora Madrid y el PSOE y el rechazo de PP y Ciudadanos, que se oponen a una norma que su opinión es un “pufo” que condiciona a los Gobiernos venideros.

La velocidad máxima de 30 kilómetros por hora en calles de un carril por sentido o de un solo carril entrará en vigor de forma automática tras la publicación en el BOCM, pero el Ayuntamiento solo instalará señales para advertirlo en algunos casos.

Según ha explicado el director general de Movilidad, Francisco José López Carmona, “no se trata de llenar Madrid de señales” con el límite de velocidad porque es el límite general para el conjunto de la ciudad, sino que el Consistorio avisará de las nuevas normas a los conductores mediante una campaña informativa global.

Así, solo habrá señales en puntos concretos “en los que desde el punto de vista de la seguridad vial, de los conductores se entienda necesario”.

Respecto a las multas, López Carmona ha explicado que las normas “están en vigor desde que se aprueban y los agentes de la autoridad tienen la obligación de imponer su cumplimiento”, aunque en el caso de que se instalen nuevos radares habrá un proceso de dos meses en los que se informa pero no se cursan denuncias.

Tras un acuerdo entre PSOE y Ahora Madrid que también han apoyado PP y Cs votando a favor una enmienda, la ordenanza permitirá que los patinetes circulen por casi toda la ciudad a excepción de ciclocalles, los carriles de grandes avenidas donde conviven a 30 kilómetros por hora bicis y coches, una limitación que se revisará en el plazo de un año.

La delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, ha subrayado que la ordenanza es “una apuesta decidida por modos sostenibles y por la prevalencia del peatón y la extensión de su espacios así como por la promoción de la movilidad ciclista y el transporte público”.

El texto es según la delegada un “compromiso con la salud y el medio ambiente” que “se sustancia con el calmado del tráfico”, al reducir la mayoría de calles a 30 e incluir también calles a 20 kilómetros por hora, las de plataforma única donde acera y calzada están a la misma altura.

El portavoz socialista en movilidad Chema Dávila ha destacado que la ordenanza tiene como prioridad “proteger al más débil”, los peatones y entre ellos los que más dificultades tienen: mayores, niños y personas con movilidad reducida.

Así, se busca mejorar la convivencia en las aceras; patines, patinetes, bicicletas y monopatines solo podrán ir a velocidad de peatón, 5 kilómetros por hora, y circularán además por carriles bici y ciclocalles.

En el caso de los eléctricos no se podrán usar en aceras al margen de la velocidad, se pueden arrastrar pero no ir montado en por ejemplo un patinete eléctrico o en una bici con motor.

Se garantiza que motos y bicicletas aparcadas no interrumpan el paso a los peatones pues deberán dejar un ancho libre de al menos 3 metros en la acera, en el centro las motocicletas no podrán aparcar en calles con banda de aparcamiento, una limitación que se extenderá al resto a medida que se creen zonas reservadas a motos.

La ordenanza permite desarrollar a posteriori aspectos como el reglamento de las Zonas de Aparcamiento Vecinal (ZAV), es decir la posibilidad de poner parquímetros a no residentes fuera de la M-30 donde hay barrios “saturados” por ser “frontera” con el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER).

PP y de Ciudadanos han rechazado una norma que a su juicio condiciona la acción política en siguientes mandatos y el portavoz ‘popular’, José Luis Martínez-Almeida, ha asegurado que de recuperar la Alcaldía modificará la “ordenanza de inmovilidad” y tumbará Madrid Central, mientras que Begoña Villacís (Cs) ha apostado por un plan para la “corona metropolitana” y por dar alternativas.

El RACE critica que nueva ordenanza no ofrezca alternativas a coche privado

El Real Automóvil Club de España ha señalado hoy que el Ayuntamiento de Madrid “prioriza” la libre movilidad de los ciudadanos “desde la improvisación”, que culpa a los conductores sin ofrecer alternativas a los ciudadanos para sus desplazamientos.

Según explica el RACE en un comunicado, la nueva ordenanza de movilidad aprobada hoy por el Ayuntamiento de Madrid contraviene “los principales criterios de seguridad vial”.

Para el RACE, que da cobertura a cerca de 9 millones de conductores en España, este plan supone “una nueva vuelta de tuerca a la discriminación del vehículo”, cuando miles de madrileños necesitan desplazarse en transporte privado para su actividad laboral y personal.

El RACE subraya que el Ayuntamiento no ofrece alternativas para aquellos que tengan que realizar recorridos de media y larga distancia, ningún plan de medidas para la renovación del parque ni de incentivos para el uso del vehículo con energías alternativas.

Algunas de las medidas aprobadas por el consistorio madrileño, indica el RACE, van totalmente en contra de la formación vial necesaria que reciben los ciudadanos desde las edades más tempranas, que incluye “el respeto a las normas de circulación y mantener el principio de autoridad de las señales de tráfico”.

Además, permite a niños mayores de 13 años, sin conocimientos de circulación, compartir la vía con vehículos a motor.

La posibilidad de autorizar a ciclistas a circular en ambos sentidos por una vía de una sola dirección (lo que hasta ahora es circular en dirección prohibida), o a girar a la derecha en semáforos en rojo aunque esté señalizado, suponen contradecir al Código de Circulación, “poniendo en riesgo a peatones y conductores”.

El RACE insiste en que todos los conductores “deben estar sujetos a las mismas normas, independientemente del vehículo que utilicen”.

A juicio del Real Automóvil Club de España, la movilidad sostenible “no consiste en dar vía libre a colectivos concretos para circular por la capital”, sino en tomar medidas seguras encaminadas al respeto de todos los agentes que integran la movilidad de una ciudad.

Consideran que es imprescindible “una armonización” entre ayuntamientos para tener unos principios comunes para las ordenanzas relativas a movilidadsostenible, que garanticen a los ciudadanos seguridad y conocimiento de las normas en todas las ciudades, y no que cada una tenga las suyas.

Por otro lado, el RACE lamenta la falta de concreción en la red de aparcamientos disuasorios presentado dentro del Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático del Ayuntamiento, que podrían suponer una alternativa al uso del vehículo en las zonas centrales de la capital.

En este sentido, apuesta por un uso combinado de las modalidades de transporte “sin criminalizar el uso del transporte privado en aquellas conexiones que requieran un mayor tiempo”. EFE

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