Líder de la banda de narcopisos de Vallecas: Nadie me vio vender drogas nunca

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19 detenidos en la operación antidroga "Malladas".

Madrid, (EFE).- El cabecilla de una banda de diez miembros presuntamente dedicada a la venta de droga en ocho narcopisos del barrio madrileño de Vallecas ha manifestado en el juicio que «nadie» le vio vender drogas «nunca», y los demás integrantes del grupo han dicho que «solo» iban a estos pisos «para consumir».

La Audiencia Provincial de Madrid ha celebrado este lunes la primera sesión del juicio contra tres españoles y otros siete de distintos países africanos, uno de los cuales no se ha personado en la vista al alegar una enfermedad que no ha acreditado. Para ellos la Fiscalía pide entre cinco y siete años de prisión por un delito contra la salud pública y otro de pertenencia a grupo criminal.

El Ministerio Público sostiene que los acusados, seis de los cuales ya están en prisión provisional, vendían diferentes tipos de drogas como heroína, cocaína, marihuana y hachís, en el interior de narcopisos, que era ocupados de manera ilegal y controlados por uno o varios africanos. 

Según el relato de la fiscal, el líder del grupo, Michael A., adquiría la cocaína en Sudamérica, enviaba a mujeres para que la trajeran de forma ilícita y controlaba al resto de traficantes, que la vendían a cinco euros la micra (una décima parte del gramo).

El 16 de octubre de 2017 comenzó una operación policial que consiguió localizar esta red de puntos negros controlados por integrantes de la misma que empleaban la ayuda de toxicómanos «de confianza» para las operaciones de venta y traslado de droga y para «labores de seguridad».

Además, una periodista realizó un reportaje sobre los puntos negros en Vallecas y grabó con cámara oculta su inmersión en el mundo de la venta de droga. Aunque no se identificó a ninguno de los acusados en el vídeo, algunos de los pisos sí coinciden con los que desmanteló la Policía.

En el juicio, que se ha celebrado hoy tras haberse suspendido tres veces en los pasados meses, los acusados han asegurado que son consumidores de droga, algunos desde hace más de quince años y otros desde hace menos de dos, pero todos han negado venderla o tener control sobre los narcopisos.

Antes de que comenzara la vista, el marido de una de las acusadas ha contado a los periodistas cómo intentó «reventar» los pisos y que llegaron incluso a «apuñalarle» por querer sacar a su esposa de allí.

El supuesto cabecilla del grupo, Michael A., ha explicado que «no tiene relación» con los domicilios y que nunca ha sido detenido vendiendo ni comprando sustancias ilegales; a lo que ha añadido que cuando fue arrestado en 2017 -un mes y medio después que el resto- estaba solo, en la calle y sin portar consigo ninguna droga.

Su versión contrasta con la de otros procesados, como la de la española Laura A. «Yo iba a las casas de los morenos -los africanos-, tenía relaciones sexuales con ellos y a cambio me daban droga», ha dicho, a lo que ha agregado que «sabe por supuesto» que Michael A. controlaba a muchos de los vendedores.

Sobre los movimientos de personas «con aspecto de toxicómano» que la policía detectó entre los diferentes pisos y que permitirían el traslado de sustancias ilegales, otro de los acusados, Francisco Jesús B., ha explicado que «es lo normal en un ambiente así, ir de un piso para otro para pillar».

Cinco de los nueve acusados presentes han contado que actualmente están «limpios», algunos acuden a terapias de rehabilitación y que «no quieren consumir nunca más».

Por su parte, un agente, que ha declarado en calidad de testigo, ha narrado cómo, con la identificación de uno de los narcopisos y seguimientos a varias personas, establecieron «un nexo de conexión» entre los inmuebles y advirtieron cuáles podrían ser los mecanismos de reposición y venta de droga en dichos pisos.

Los indicios de la participación e implicación de los acusados, en mayor o menor medida, en la venta de droga y control de los puntos negros fueron y son, para los policías que participaron en la redada, «claros y evidentes». EFE

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