Mil asesinadas por la violencia machista

0
4
Violencia machista en la Comunidad de Madrid

Madrid (EFE).- El asesinato de Ana Lucía a manos de su pareja ocurrido este viernes en Córdoba ha elevado a mil el número de mujeres víctimas mortales de violencia machista contabilizadas desde 2003, año en el que empezaron a elaborarse las estadísticas oficiales.

 

Mil mujeres que tienen rostro, nombre, hijos, familia, amigos… Unas vidas a las que un asesino puso fin por el simple hecho de ser mujeres, por no doblegarse, por no someterse, por querer ser libres.

Mil mujeres de las que la Agencia Efe ha querido dejar constancia pese a las dificultades y la imposibilidad de identificar a tres de ellas.

Una trágica lista que comienza hace dieciséis años con Yaneth, de 28 años, arrojada por su novio desde un segundo piso en la localidad malagueña de Fuengirola el 7 de enero de 2003, y acaba con el de Ana Lucía. En realidad la lista no acaba, solo continua.

Porque Yaneth y Ana Lucía sólo ponen nombre a los números uno y mil de una lista que es mucho más extensa, que componen miles de mujeres que no constan, que no existen, porque sus asesinatos se cometieron en una época en la que la violencia sobre ellas estaba normalizada, en la que vivían supeditadas a sus novios o maridos, en la que no tenían los mismos derechos y en la que eran consideradas algo inferior y de su propiedad.

Una de esas mujeres “que no consta” es Ana Orantes. Asesinada en 1997 por su marido tras cuarenta años de palizas y violaciones. Un día no pudo más y se atrevió a contar su historia ante las cámaras de Canal Sur.

Trece días después de ese acto de valentía que supuso un antes y un después en la concepción que la sociedad española tenía de la violencia machista, su marido le dio una paliza, la ató a una silla y la quemó viva delante de uno de sus ocho hijos.

Ana Orantes fue la voz de las miles de mujeres que no se atrevían a alzar la suya para denunciar los malos tratos. Su testimonio tuvo un impacto decisivo, revolvió conciencias y puso nombre a la violencia de género.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here