Una exposición rinde homenaje a Miguel Gila, “el miliciano del humor”

0
7

Madrid,  (EFE).- El Instituto Quevedo de las Artes del Humor (IQH) de la Fundación General de la Universidad de Alcalá inaugura el próximo 26 de junio la exposición ‘Miguel Gila, El miliciano del humor’, que podrá verse en la Fábrica del Humor hasta el próximo 28 de julio.

La muestra, producida por el IQH con motivo del centenario del nacimiento del humorista, cuenta con la colaboración de la Asociación Frente Viñetista y del site miguelgila.com, precisa la Universidad de Alcalá en un comunicado.

La exposición está dividida en dos bloques. En el primero de ellos homenajean a Miguel Gila un nutrido grupo de autores, como Nani, Siro, Turcios, Idígoras y Pachi, Gallego y Rey o Fer, entre otros, mientras que en la segunda parte de la exposición se exhiben obras del propio Miguel Gila.

Nacido en Madrid en 1919, el maestro del humor, Miguel Gila, fue siempre una persona comprometida. A los 17 años se alistó voluntariamente como miliciano para defender la democracia en la II República.

Sufrió un fusilamiento fallido en la Guerra Civil Española -porque como él decía, “nos fusilaron mal”-, pasó por el campo de prisioneros de Valsequillo y las cárceles de Yeserías, Santa Rita (Carabanchel) y Torrijos, en la que coincidió con Miguel Hernández.

Su vida artística como humorista gráfico la comenzó en Zamora. Sus primeros dibujos se publicaron a partir de 1944 en revistas como ‘Maravillas de Flechas y Pelayos’, ‘Cucú’, ‘Hola’ o ‘Imperio’.

También publicó en la revista universitaria salmantina llamada, en honor a la obra de Hesíodo, ‘Trabajos y Días’, y en 1946 empieza a dibujar en ‘La Codorniz’.

En los años cincuenta publica en ‘Don José’, ‘Can Can’ o ‘Selecciones de Humor del DDT’ y, a finales de la década, crea en México, con Rius, la publicación ‘La Gallina’.

En los setenta, comienza a publicar en ‘Hermano Lobo’, de la que llega a decir: “’Hermano Lobo’ fue, para mí, una resurrección, iba a hacer lo que más me gusta, el humor gráfico”.

Como cómico, dio sus primeros pasos en su regreso a Madrid en 1951, llegándose a convertir en pionero del monólogo y alcanzando tanto éxito que durante el programa radiofónico ‘La Hora de Gila’ se paraba el país.

Fue tal el éxito que hasta las autoridades gubernativas de la época dieron la orden de que se adelantara media hora su emisión para no perjudicar la proyección en los cines del No-Do.

Tras vivir exiliado en Argentina durante más de 20 años, regresó a España a mediados de los años ochenta después de volver la democracia por la que había luchado. Vino acompañado de su querido teléfono con el que mostró de nuevo la estupidez y la sinrazón de la guerra que ya había plasmado en multitud de sus viñetas.

El éxito continuó y recibió numerosos premios, entre ellos, el Gat Perich en 1999, una distinción que le emocionó al ser un galardón otorgado en nombre de su gran amigo El Perich.

Fallecido en 2001, Gila estuvo dibujando hasta los últimos días para ‘El Periódico’ en una divertida sección llamada Encuentros en la tercera edad. EFE

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here