El corsé, prenda de empoderamiento femenino

0
271

EFE.- Durante años fue la vestimenta que definía la feminidad para después considerarse un símbolo de opresión. Ahora, el corsé ha vuelto y, lejos de ser una pieza impuesta, es una prenda de empoderamiento femenino.

 El corsé es una prenda elaborada a partir de tejidos rígidos que, mediante una estructura erigida por ballenas metálicas, moldea el cuerpo de la mujer desde la parte inferior del pecho hasta la cadera.

La segunda definición propuesta por la gramática para el término «corsé» es la siguiente: «aquello que constriñe o limita las ideas o la libertad de acción». Y es que, el corsé es, además de una prenda de vestir, todo un icono de simbología a lo largo de la historia, donde ha protagonizado momentos de gloria y de desuso.
Sus orígenes se remontan a las civilizaciones antiguas de Creta, aunque no aparece en Occidente hasta el siglo XVI de la mano de los Medici, para posteriormente ser también protagonista en las cortes absolutistas del siglo XVI y XVII, donde su forma se redefinió además de llenarse de motivos ornamentales.

El propósito de la prenda, era modificar la silueta femenina a merced del canon estético del momento, afinando la cintura y realzando el busto y las caderas desde la temprana edad de doce o trece años.


«En cierto modo, el corsé es una prenda muy similar a un  edificio, con sus ballenas, que sostienen la prenda y ayudan a mantener la estructura», según la diseñadora Maya Hansen.

Con la llegada de la Revolución Francesa, el corsé fue desterrado del vestuario por sus inconvenientes funcionales y de salud, debido a los problemas de respiración y movilidad que originaba.
Siendo una prenda olvidada y cargada de significados negativos, la moda de mitad de los años ochenta de este siglo decidió darle una nueva oportunidad. Esta vez, presentándolo como una prenda exterior, fabricado a partir de materiales como el cuero, y mostrándolo como una prenda de empoderamiento femenino.

El diseñador Jean Paul Gaultier hizo de esta prenda su sello propio, creando una versión que Madonna lució en sus giras durante los noventa, hasta el punto de lanzar su línea de fragancias en un frasco con forma de su particular versión.
Desde entonces, diferentes creadores han apostado por esta prenda para subirla sobre las pasarelas en las presentaciones de sus desfiles, desde Thierry Mugler hasta Gianni Versace, así como celebridades del momento, como la mediática familia de las Kardashian, que optan por lucir la prenda en estilismos urbanos y desenfadados.

Sobre la vuelta del corsé al panorama actual, Maya Hansen explica que, al tratarse de una prenda «muy hermosa y estética», puede combinarse con facilidad con cualquier estilismo, en un panorama de moda y estilo que ofrece distintas posibilidades y combinaciones.
La madrileña, apuesta por la prenda como protagonista de estilismos, sugiriendo combinarlos con «unos pantalones pitillo», para así «equilibrar la fuerza visual que tiene la prenda en sí».


«Muchas veces, sin darnos cuenta, estamos llevando un corsé o estructura de corsé debajo de un vestido» explica Hansen, quien defiende que, hoy en día, además de en vistosos desfiles de moda, también está presente «de una forma mucho más sutil que hace décadas».

Una prenda con historia y evolución, que cambia con el tiempo y que bajo diferentes formas, usos y patrones, se mantiene viva en el panorama de las tendencias. EFE
En este elenco de diseñadores que apuestan por rescatar la prenda, se incluye Maya Hansen, una de las creadoras que dedica su firma de forma íntegra al diseño y la confección de este tipo de prendas desde el año 2006.
«Lo que me atrajo desde el primer momento de los corsés fue su construcción y su relación con la arquitectura», cuenta Hansen en una entrevista con Efe sobre su vínculo con la prenda y sus orígenes.
«En cierto modo, el corsé es una prenda muy similar a un  edificio, con sus ballenas, que sostienen la prenda y ayudan a mantener la estructura», reflexiona.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here