Gracias a Camilo Sesto, vivir así es morir de amor para varias generaciones El cantante será incinerado tras ser velado mañana en la SGAE

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Camilo Sesto

Madrid, 8 sep.- Alicia G.Arribas.(EFE).- Tengas la edad que tengas, ya seas millennial, carroza, zeta, equis o babyboomer, seguro que puedes cantar sin dificultad y con la letra correcta alguna canción de Camilo Sesto. Pero «Vivir así es morir de amor» es un himno que traspasa generaciones, al alcance solo de genios como lo fue él.

 

«El amor de mi vida», «Perdóname», «¿Quieres ser mi amante?», «Algo de mí», «Jamás». Solo leer los títulos y ya surgen en la memoria estribillos y ritmos, bailados hasta caer rendidos, como cantaba Bruno Lomas, otra voz espectacular de las que surgieron en la época en la que Camilo Sesto intentaba hacerse un hueco.

Era guapo, casi tanto como Junior (de Juan y Junior), pero tenía un vozarrón solo equiparable al del otro valenciano excepcional, Nino Bravo, que murió muy pronto, y trágicamente.

Eran mediados los años 70 (Franco murió en 1975) y Valencia nutría de voces pop a un panorama plagado de cantautores como los catalanes Lluis Llach o Joan Manuel Serrat, el asturiano Víctor Manuel o el filipino-madrileño Luis Eduardo Aute… Pero cuando Camilo Sesto publicó «Algo de mí» (1972), se produjo el terremoto.

Además, Camilo Sesto interpretaba sus dificilísimas canciones con un estilo melodramático que rozaba el paroxismo; «Algo de mí», «Amor, amar» o «Todo por nada» exigían no solo una voz excepcional, sino un dominio técnico que prácticamente solo él podía permitirse, embutido en unos pantalones campana igualmente inexplicables.

Durante años, Camilo Sesto y Raphael compitieron en la búsqueda del número 1. Antagónicos, idénticos en el exceso, los artistas se querían, eran amigos. «Estoy triste, se nos fue Camilo Sesto ídolo indiscutible, gran amigo. Buen viaje», tuiteaba hoy el de Linares.

La gracia del alicantino, sexto hijo de su familia de apellido Blanes, era su tesón, como artista y empresario, al cincuenta por ciento con su desbordada imaginación; fruto de aquellas inquietudes surgieron proyectos impensables en la España de la época como el pionero musical «Jesucristo Superstar».

De hecho, adaptar para España el musical basado en la película de Norman Jewison fue un reto que les costó a los productores una gran lucha con la censura: era 1975 y aún se castigaba la osadía. Los entonces tristemente conocidos ultras «guerrilleros de Cristo Rey» bloqueaban las puertas para que el público no entrara al Alcalá Palace de Madrid, donde se estrenó.

Jaime Azpillicueta, el director teatral de la obra protagonizada por Camilo Sesto, Teddy Bautista (Judas), Alfonso Nadal (Pilatos) y Ángela Carrasco (María Magdalena), desveló hace unos años que el texto era un poco incongruente, precisamente por esquivar la censura.

Pero aquel fue el hito que necesitaba Blanes. Empeñó todo su esfuerzo (y capital) en sacarlo adelante y se dijo que le costó reponerse sangre, sudor y lágrimas, como al protagonista de su éxito.

Después de aquello solo quedaba volar a otros países de Europa y, ya en los 80, a Hispanoamérica. «Y allí la armamos», recordó el cantante en una entrevista con Efe, en la que reconocía la importancia del mercado americano en su carrera.

«Entonces había que trabajárselo a pie, sudando el alma, pero eran tiempos muy bonitos. Hoy mucha gente dice que ha triunfado en América con 800 personas en el Madison Square Garden de Nueva York», decía el artista, que actuó ante 45.000 espectadores en ese recinto y al que en el estado de Nevada se rinde homenaje cada 28 de mayo con «El día de Camilo Sesto».

En 1983 ocurrió otro milagro en su vida: De su relación con la mexicana Lourdes Ornelas nació su hijo, Camilo Michael. Tras algunas tensiones, Blanes logró que se le reconociera legalmente la paternidad de su hijo.

Alejado de los estudios de grabación desde entonces, en octubre de 1987, el cantante apareció en la primera página del semanario sensacionalista «El Caso», donde se especulaba con la posibilidad de que padeciera SIDA. Se querelló contra la publicación que finalmente le tuvo que indemnizar.

Ese año se trajo a España, y sin consentimiento de la madre, a su hijo Camilo, y abandonó por completo los escenarios para dedicarse a cuidarle. Volvió a actuar el 22 de septiembre de 1990 en Puerto Rico.

La década de los 90 traería otras corrientes y gustos y su actividad y repercusión no fue tan intensa. Hasta que en la primera década del nuevo siglo sorprendió a todo el mundo con un disco, «Alma» (2002), y un sencillo, «Mola mazo», tan discutido como impactante por su estilo.

Cuando cumplió los 70, el cantante estuvo charlando con Efe. Tan coqueto como siempre, vestido con un traje que contrastaba con sus modernas gafas de sol y luciendo piel rejuvenecida, Sesto aseguró que le quedaban por hacer «muchas cosas para seguir mejorando».

Que seguía pintando, que no bebía y apenas fumaba y que practicaba «una vida muy sana, muy en contacto con la naturaleza». No fue suficiente. Una complicación renal, a solo unos días de cumplir los 73 años, se ha llevado al artista. Morimos de amor con el alma herida.

El cantante será incinerado tras ser velado mañana en la SGAE

 La capilla ardiente para velar los restos mortales del cantante Camilo Sesto, fallecido esta madrugada en el hospital Quirón de Pozuelo de Alarcón (Madrid) a los 72 años, será instalada mañana en la sede central de la SGAE de la capital, y posteriormente sus restos mortales serán incinerados.

Las cenizas serán trasladas posteriormente a Alcoy (Alicante), por deseo expreso del cantante, según ha confirmado a Efe su representante, Eduardo Guervós.

La capilla ardiente estará abierta entre las 11.00 y las 20.00, en la sala Manuel de Falla de la sede que la Sociedad General de Autores de España tiene en calle de Fernando VI, para que todos cuantos lo deseen puedan acudir a despedirse del artista, han indicado a Efe fuentes de la SGAE.

La entidad, a la que el cantante se asoció en 1971, ha abierto una página de condolencias virtual en Facebook, donde están llegando numerosos registros también desde Latinoamerica, para todos los ciudadanos que quieran dejar un mensaje.

«Con una pasión, entrega, talento y éxito enormes, Camilo Sesto es autor de canciones que quedarán para siempre en la memoria de España y Latinoamérica; haber ‘vivido así es morir de amor’ a la música, de amor a la vida», ha señalado la presidenta de la entidad, Pilar Jurado, quien lamenta su pérdida en nombre de todos los asociados.

Jurado ha reiterado que Blanes ha sido «una de las voces más singulares que ha dado nuestro país» y una figura «imprescindible» que como compositor, cantante y productor firmó éxitos que trascendieron fronteras, especialmente en Latinoamérica.

Socio desde 1971 y con más de 340 obras registradas, llegó a publicar 40 discos de los que vendió más de cien millones de copias, con cincuenta ‘números 1’ en distintos países, la SGAE acogió en 2016 una de sus últimas apariciones en público. Fue en la multitudinaria presentación del disco publicado con motivo de su 70 cumpleaños.

Además de cantante, añade SGAE, Camilo Sesto era también productor y compositor, entre otros, escribió temas para Miguel Bosé, para el mexicano José José, Francisco o la dominicana Ángela Carrasco.

Asimismo, recuerda que en 2011 recibió en Las Vegas el premio ‘Máximo orgullo hispano’ por sus 50 años de carrera; en 2012, Perú le eligió «el más grande» de la música en español, y en 2016 fue nombrado ‘Hijo predilecto’ de Alcoy, una distinción con la que su ciudad natal saldaba una deuda pendiente.

Un año después, Camilo Sesto ingresó en el Salón de la Fama de los compositores latinos, en una ceremonia celebrada en Miami.

Así, el alicantino se sumaba a una lista limitada de autores latinos que forman parte del LSHOF (en sus siglas en inglés, Latin Songwriters Hall Of Fame) junto al mexicano Armando Manzanero, el argentino Gustavo Santaolaya los portorriqueños José Feliciano y Draco Roca, la cubana Gloria Stephan y el español Julio Iglesias.

La SGAE, concluye su presidenta, «abre sus puertas mañana a todos los que quieran venir a darle el último adiós».

Nacido en la localidad alicantina de Alcoy, el 16 de septiembre en 1946, el cantante ha fallecido en el hospital Quirón de Pozuelo, donde ingresó anoche a causa de una insuficiencia renal. EFE

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