Cs, debilitado en sus Gobiernos con el PP en Madrid ante un Vox disparado

0
66
Puerta del Sol, Madrid.

Madrid, 11 nov (EFE).- El descalabro de Ciudadanos en las generales, con la pérdida de 47 escaños, debilita su posición como socio de gobierno del PP en la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, pues su incómodo aliado externo, Vox, ha logrado doblar a los naranjas sólo cuatro meses después.

Si el 26 de mayo, en los comicios autonómicos, Vox obtuvo 252.206 votos y se situó con el 7,78 % de apoyos en la Comunidad de Madrid, el domingo pasó a ser tercera fuerza sumando 395.718 votos, el 16,03 %.

Este porcentaje dobla al de Ciudadanos, que con el 8,85 % ha perdido 393.039 apoyos respecto al 26M.

PP y Cs necesitan los votos de Vox tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento para aprobar los presupuestos, en cuyas negociaciones el partido de Santiago Abascal podría adoptar una posición más condicionante de lo previsto amparado en su creciente peso político en la derecha.

Sin embargo, ese músculo no se traduce necesariamente en un mayor poder, ya que no tiene capacidad de condicionar desde el panorama nacional a los ‘populares’.

Por si fuera poco, la abrupta salida del líder nacional de Ciudadanos, Albert Rivera, abre una nueva incógnita: el papel que puedan adoptar a nivel nacional las cabezas visibles del partido en Madrid, Ignacio Aguado y Begoña Villacís, ante el vacío de poder en la cúpula naranja, pendiente de una Asamblea extraordinaria aún sin fecha.

Este mismo lunes, fuentes de Ciudadanos han señalado que Aguado «no ha descartado» optar a la presidencia del partido, aunque espera tener antes una conversación con la portavoz naranja en el Congreso, Inés Arrimadas, a la que algunas voces empiezan a señalar como nueva líder de la formación.

En el futuro inmediato, Ciudadanos, debilitado por los resultados y la marcha de Rivera, pretende reconstruir el centro político, según ha señalado este martes Ignacio Aguado, que como vicepresidente y portavoz del Gobierno autonómico ostenta probablemente el cargo con mayor poder con el que a día de hoy cuenta Ciudadanos.

Su consejero de Transportes, el expopular Ángel Garrido, espera que el 10N no interfiera en el trabajo autonómico porque los ciudadanos no se merecen que los políticos pierdan «ni un solo minuto en cuestiones, por supuesto, que son dolorosas, pero están por detrás del servicio público».

Con todo, Cs ha escenificado desde el inicio de la legislatura y sobre todo ante la cercanía de las urnas sus diferencias con los ‘populares’, más acusadas en el ámbito autonómico.

Desde Sol, sede del Gobierno autonómico, tanto PP como Cs han trasladado que la sintonía es bastante menor entre Aguado y la presidenta Isabel Díaz Ayuso (PP) que la que el alcalde, José Luis Martínez-Almeida (PP), y la vicealcaldesa, Begoña Villacís (Cs), tienen en la capital, donde no obstante empiezan a surgir las primeras controversias.

La sensación es que en la Comunidad de Madrid hay dos Gobiernos paralelos en uno, a pesar de que Aguado y la presidenta se han cuidado de no escenificar enfrentamientos en público.

Su principal fuente de fricción es la comisión de investigación de Avalmadrid. En el PP hay malestar porque Cs no se opuso a su creación y porque no ha rechazado explícitamente que la presidenta sea llamada a comparecer -como piden PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos- para dar explicaciones sobre el aval de 400.000 otorgado por esta entidad semipública a una empresa participada por su padre, que no fue devuelto.

Con Vox, una de las grandes incógnitas es la actitud que tendrá ahora Cs hacia el grupo de Rocío Monasterio, después de que Díaz Ayuso tuviese que hacer de intermediaria entre ambos para desbloquear su propia investidura. Toca ahora negociar las cuentas.

En la capital, Villacís se ha desmarcado del PP en la lucha contra la contaminación, pues tras un mes desveló que no compartía la entrada de los coches con distintivo C al centro.

Además, se ha colocado del lado de Más Madrid, el PSOE y los vecinos de Vallecas para rechazar que la basura de la Mancomunidad del Este se trate en Valdemingómez.

Mientras que los naranjas se recuperan del golpe y analizan cómo marcar perfil propio, el PP muestra satisfacción: han empatado a 10 escaños en la Comunidad de Madrid con el PSOE y se han colocado de nuevo como primera fuerza en la capital, donde el alcalde José Luis Martínez-Almeida (PP) no espera que los resultados electorales afecten a la gobernabilidad.

El regidor madrileño ha subrayado que el PP sigue liderando el centro derecha y ha advertido tanto a Vox como a Ciudadanos que los madrileños no entenderían que estas formaciones se apartasen de sus pactos por conveniencia electoral.

María López y Juan Vargas

EFE

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here