Disturbios aislados y poca afluencia en la vuelta de los «chalecos amarillos»

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"Chalecos amarillos" protestan contra el alza de precios de los carburantes. FOTO ARCHIVO

Agencias.- Dos años después de sus primeras movilizaciones, el regreso de los «chalecos amarillos» este sábado en Francia no consiguió la movilización «masiva» que esperaban sus organizadores, y estuvo protagonizada por enfrentamientos aislados con la Policía que concentraron la atención.

Pese a la expectativa de este 12 de septiembre, que servía de «hashtag» en redes sociales para reagrupar a los manifestantes, la convocatoria del líder Jérôme Rodrigues contra «las injusticias sociales y fiscales que no dejan de crecer» no logró el seguimiento esperado.

Además, algunos manifestantes quemaron basuras y se sirvieron de contenedores para hacer barricadas ante el fuerte dispositivo de antidisturbios, que respondió con botes de humo.

Las concentraciones se sucedieron en las principales ciudades del país, como Burdeos, Toulouse y Marsella, mientras en París varios miles de personas salieron a la calle en un contexto poco favorable a las multitudes por la fuerte circulación del coronavirus en Francia, donde ayer se registraron más de 9.000 contagios.

Algunos de los manifestantes vestían ropa negra y portaban la bandera de un grupo antifascista, lo que sugiere la presencia de manifestantes radicales apodados ‘bloques negros’, a los que se responsabiliza de acciones violentas en otras marchas callejeras en el país galo.

Algunos dirigentes políticos, como el líder de la izquierda Jean-Luc Mélenchon y el comunista Fabien Roussel, mostraron en redes su apoyo a los manifestantes.

En la convocatoria, el organizador de la protesta Jérôme Rodrigues, víctima del impacto de una bola de goma en 2019 que le provocó la pérdida de visión total en el ojo derecho, pidió regresar a la calle para denunciar «las injusticias sociales y fiscales que no dejan de crecer» en Francia.

El movimiento de los ‘chalecos amarillos’ -llamado así por las prendas reflectantes obligatorias para los conductores- comenzó a finales de 2018 en protesta contra los impuestos sobre los carburantes y, hasta el inicio de la pandemia, se convirtieron en una fuerza activa que impuso al presidente Macron reivindicaciones sociales como elevar el salario mínimo y la reducción de impuestos.

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