Cae una red de estafas con papeles de coches siniestrados para otros robados

0
60
Fuente twitter

Madrid, 31 mar. (EFE).- La Policía Nacional ha desmantelado en Madrid una banda especializada en el robo de vehículos y estafa a las compañías aseguradoras, ya que se dedicaba a comprar coches siniestrados para obtener su documentación que usaban en otros que robaban, daban de alta en una póliza y después denunciaba que habían sido sustraídos.

Una vez denunciaban el supuesto robo y el seguro les indemnizaba, desmontaban los coches robados y los dejaban abandonados hasta que eran recuperados por las fuerzas de seguridad, que informaban a los miembros de la red (supuestos propietarios) y éstos solicitaban a los agentes que trasladaran los coches despiezados a un taller de su connivencia.

Por estos hechos la Policía ha detenido a cinco personas, cuatro en Torrejón de Ardoz y una en Lleida, en tanto que se ha registrado un taller en ese municipio madrileño donde se han intervenido dos vehículos con motores y piezas pertenecientes a coches robados, dos motores sustraídos, numerosas piezas de vehículos también robados y diversa documentación de las estafas cometidas.

Según informa la Jefatura Superior de Policía de Madrid, las primeras pesquisas se iniciaron en enero cuando los agentes recibieron información sobre la recuperación de un coche robado sobre el que tratan insistentemente los supuestos dueños que lo entreguen en un taller de Madrid.

Los agentes averiguan que tras la apariencia legal de dicho taller concertado con las principales compañías aseguradoras, se encuentra un grupo criminal dedicado de forma profesional al robo de vehículos y estafas a compañías aseguradoras.

Su modus operandi consistía en un primer momento en comprar turismos siniestrados, bien a desguaces o a particulares que habían tenido un accidente, para hacerse con la documentación original. Posteriormente conseguían un coche robado igual en modelo y marca al comprado para utilizar la mencionada documentación, ponerlo en circulación y contratar una póliza de seguros que incluyera la cobertura por robo.

Tras dejar pasar un tiempo prudencial denunciaban el robo del mismo para poder cobrar la indemnización. Más tarde desmontaban el coche para dejarlo abandonado a la espera de que fuera localizado por alguien y una vez que esto sucedía, solicitaban que fuera trasladado a dicho taller donde repetían otra vez los mismos pasos.

La organización realizaba esta actividad con varios coches a la vez y los aseguraban en distintas compañías; de este modo lograban aumentar la frecuencia de los siniestros.

Obtenían así un doble beneficio: por un lado cobraban la indemnización de la compañía aseguradora y por otro, el dinero obtenido con la venta del vehículo siniestrado y que había sido reparado con las piezas robadas. EFE

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here