El acusado del crimen de Velilla: «Quería golpearlo, pero no matarlo»

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Patrulla de la Guardia Civil. Fuente: Twitter

Madrid, 11 may (EFE).- Alberto J.C., el hombre de 26 años que causó la muerte a un vecino de Velilla de San Antonio en noviembre de 2020, ha admitido ante la jueza que propinó a la víctima una patada y dos puñetazos, pero luego resbaló y se golpeó la cabeza contra un coche.

«No tenía intención de que esto acabase así. Solo quería golpearlo, pero no quería matarlo», ha declarado el acusado en su declaración en el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Madrid, según han informado a Efe fuentes jurídicas.

La jueza, que ya envió a juicio a Alberto, ha aceptado tomarle de nuevo declaración y está a la espera de una prueba pericial solicitada por la defensa para cerrar el sumario definitivamente y poner fin al procedimiento.

El procesado ha relatado que no conocía de nada a la víctima, pero que el día de los hechos vio pintadas en la puerta de su domicilio y se acercó a un grupo de jóvenes a preguntar quién las había hecho. Ellos señalaron a Iván Vaquero, un hombre de 39 años de edad que estaba en el grupo.

Según el testimonio del acusado, Iván le dijo que él pintaba «donde le salía de los cojones», y acto seguido se encararon y le propinó una patada en el abdomen y dos puñetazos en la cabeza tras agarrarle del brazo.

En ese momento, siempre según su relato, la víctima se resbaló y se golpeó contra el capó de un coche aparcado. Él ya no le tocó, sino que se fue a su casa «asustado» y se quedó en la cama «paralizado».

Era viernes por la noche, Iván murió dos días después en el hospital y Arturo, que ha admitido que su apodo es «sinsha», fue detenido el martes.

Según ha explicado, cuando el sábado vio que la Policía fue al lugar a sacar fotos se quedó «en shock» y le dijo a su novia que no iba a confesar porque le iban «a caer veinte años».

El domingo por la tarde recibió una llamada de una mujer que dijo ser la novia o exnovia de la víctima, que le llamó «asesino» y le pidió que fuera a entregarse a la comisaría. Fue con su novia con intención de entregarse a la Guardia Civil, pero le pudo «el miedo» y lo que hizo fue declarar que él no tuvo nada que ver y que estaba jugando al padel.

Cuando el martes fueron a arrestarlo no puso impedimentos, pues «tenía ganas» de que lo detuvieran ya que él no se atrevía a entregarse.

Tras esta declaración y a la vista del informe forense que «acreditó que los golpes son de etología homicida», el abogado de la familia de la víctima que ejerce la acusación particular en el caso, José Luis Vegas, de Vegas Legal, sopesa pedir la máxima pena para el investigado. EFE

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