El Marañón estrena una sala de última generación para cardiopatías en niños

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Hospital Universitario Gregorio Marañón.

Madrid, 10 jun (EFE).- El Hospital Gregorio Marañón estrena una de las primeras salas de hemodinámica híbridas o quirofanizadas en Europa para el tratamiento de cardiopatías congénitas en niños.

El consejero de Sanidad en funciones, Enrique Ruiz Escudero, ha visitado este miércoles la nueva instalación que permite desarrollar procedimientos de cardiología intervencionista y cirugías e incorpora tecnología que ayudará a aumentar la precisión y reducir los tiempos.

El Área del Corazón Infantil acoge la nueva instalación híbrida que reúne todas las condiciones para convertirse en un quirófano de cirugía cardíaca si fuera necesario.

Esto permite realizar intervenciones mediante cirugía extracorpórea para resolver una complicación durante el cateterismo, o plantear procedimientos híbridos, en los cuales los cirujanos e intervencionistas hacen un abordaje combinado de la patología cardíaca.

El cirujano habilita accesos que no se pueden conseguir por punción, o expone partes del corazón para que se puedan implantar dispositivos de cierre, ‘stents’ o dilatar estenosis valvulares de forma directa.

Para ello, la sala dispone de una mesa quirúrgica, con las mismas prestaciones que tienen las mesas de quirófano, lámparas quirúrgicas, así como una mayor superficie de trabajo en la que pueden intervenir de forma simultánea los distintos profesionales.

Además, la sala cuenta con un equipamiento tecnológico de última generación que aporta nuevas herramientas de imagen para mejorar el diagnóstico y la toma de decisiones médico-quirúrgicas.

El doctor José Luis Zunzunegui, responsable de la Unidad de Hemodinámica Infantil del Marañón, ha explicado que el equipamiento permite pasar de “una radiografía plana en movimiento” a tener “una reconstrucción tridimensional a tiempo real del sistema vascular de nuestros pacientes”.

Una de las ventajas tecnológicas es la fusión 3D con TAC y Resonancia Magnética, que permite visualizar las imágenes de un TAC o resonancia hecha a un paciente antes del cateterismo.

“Con esta información en la misma sala de intervención el sistema te presenta la mejor opción para analizar una lesión, y sólo tenemos que pensar en cómo tratar lo que el equipo nos enseña, que no es ni más ni menos que una combinación de todas las imágenes obtenidas en las pruebas radiológicas. Se convierte en una sala de mapas, que nos ayuda a navegar por el sistema cardiovascular de los niños”, ha indicado el doctor Fernando Ballesteros, uno de los integrantes del equipo de Hemodinámica Pediátrica.

Todo este equipamiento se completa con un sistema de retransmisión en tiempo real gracias una serie de cámaras robóticas incorporadas al equipo radiológico, que son controladas a distancia para tener una visión de alta calidad del campo quirúrgico, y del personal de la sala.

La Unidad de Hemodinámica Pediátrica del Hospital Gregorio Marañón realiza una media de 450-500 intervenciones al año, de las cuales más del 70 por ciento son de carácter intervencionista, es decir, para el tratamiento de todo tipo de patología cardiovascular infantil y arritmias pediátricas.

UNA MÁQUINA DE SUPER PODERES

El Hospital Gregorio Marañón, en colaboración con Philips, ha convertido la nueva sala en una “Máquina de Super Poderes” dentro de un programa para que los menores afronten las intervenciones quirúrgicas sin miedo y entretenidos.

La fantasía es que los sanitarios con ayuda de la “máquina”, llegarán a su corazón para desarrollar el poder que ellos elijan y convertirlo en un superpoder.

Por eso, todos los niños podrán seleccionar antes de la operación uno de los siguientes “poderes”: humor, memoria, velocidad, ingenio, optimismo y resistencia.

Los pacientes más pequeños llegarán a la sala con una capa de superhéroe, al igual que el personal, y junto con la decoración de la sala, llena de motivos espaciales y carteles luminosos, se creará un ambiente mágico y divertido en el que el niño se dormirá sin angustia, con la ilusión de despertar con algún “superpoder”.

“Y realmente en ocasiones es así, sólo tienes que arreglarles un poco el corazón, para que casi puedan volar…”, ha comentado Manuela Asenjo, enfermera de la Unidad de Hemodinámica Pediátrica del Hospital Gregorio Marañón. EFE

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