Cataluña y Cantabria piden el toque de queda entre gran disparidad judicial

0
105

EFE.- La disparidad de las decisiones de los tribunales superiores de justicia hace que la respuesta a la quinta ola de la pandemia difiera entre autonomías: mientras en la Comunitat Valenciana se ha autorizado el toque de queda, en Canarias se ha denegado y Cantabria y Cataluña esperan recibir luz verde.

A su vez, este miércoles el Tribunal Constitucional ha declarado inconstitucional por una ajustada mayoría de seis contra cinco el primer estado de alarma decretado por el Gobierno en marzo de 2020 para combatir la pandemia, al entender que la figura apropiada para suspender derechos fundamentales como el de circulación es el estado de excepción.

En julio de 2021, en plena quinta ola de contagios que afecta mayoritariamente a los más jóvenes, dado el alcance de la vacunación entre los grupos de más edad, son las comunidades autónomas las encargadas de adoptar las medidas para frenar el avance de la pandemia, unas restricciones que deben ser avaladas o rechazadas en función del criterio de cada Tribunal Superior de Justicia.

La incidencia acumulada se encuentra cerca de los 500 casos por cada 100.000 habitantes (469,5) y superan esa cifra Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Navarra y Catalunya (esta última, con una incidencia superior a los 1.000 casos).

Thank you for watching

El País Valencià cuenta con el visto bueno de la justicia para el toque de queda entre la 1 y las 6 de la madrugada en 32 municipios, así como la limitación de las reuniones a 10 personas, y sin embargo, en Canarias el Tribunal Superior de Justicia ha denegado el permiso para establecer un toque de queda en las islas con mayor grado de incidencia de la covid.

Estima este tribunal que “no se ha acreditado” que la situación actual de la pandemia “represente un peligro tan grave o inminente” que no se pueda afrontar “con medios ordinarios menos restrictivos” y sostiene que supondría decretar “un verdadero confinamiento por la sola razón de horario” y que imponer tal restricción “para impedir botellones en espacios públicos” no resulta “proporcionado”.

Por contra, los servicios jurídicos de la Junta de Castilla y León han desaconsejado solicitar un nuevo toque de queda para hacer frente a la escalada de contagios de coronavirus, por lo que su presidente, Alfonso Fernández Mañueco, ha incidido en que la respuesta de la Junta sigue pasando por cribados masivos, “entre los jóvenes especialmente”, e incrementar el ritmo de vacunación.

La Xunta de Galicia ha decidido reducir el número de personas no convivientes que se pueden reunir en el exterior de la hostelería, que pasará de 15 a 10 mientras en el interior sigue en 6, y también va a incrementar el control del ocio nocturno, ya que exigirá una prueba diagnóstica negativa o certificado de vacunación para todos estos locales desde el martes.

Euskadi analiza si implementar alguna otra restricción que afectaría a los ayuntamientos: el comité asesor del Plan vasco de Protección Civil, presidido por el lehendakari, Iñigo Urkullu, está reunido a esta hora de forma telemática para adoptar una propuesta que, en caso de alcanzarse, se recogería en un nuevo decreto.

Y en Navarra ya estudian más restricciones dada la evolución de la pandemia, con una incidencia superior a los 55 casos, después de que la semana pasada su Tribunal Superior de Justicia autorizara el adelanto a la una de la madrugada del cierre del ocio nocturno decretado por el Gobierno foral a partir del 7 de julio por ser una medida “idónea, necesaria y proporcionada”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here