EFE.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido no poner plazos a la mesa con Cataluña para “evitar frustraciones”, ya que ha pronosticado que el diálogo “va a ser largo” porque “lo que ha ocurrido en diez años no lo vamos a resolver en dos años, ni en tres ni en cuatro”.

Durante el pleno de control en el Senado, Sánchez ha dicho este martes que va “con la mejor de las actitudes a la mesa del diálogo” prevista para este miércoles con el Govern de Cataluña y ha reiterado su oposición a celebrar un referéndum, porque “está fuera de la Constitución” y “fracturaría aún más a la sociedad catalana”.

Por ello, ha abogado por abordar asuntos con los que los gobiernos de España y Cataluña estén más “cercanos”, como la memoria democrática y las inversiones, para “avanzar” en esta mesa.

“Si sólo se puede hablar de autodeterminación y aministía, ¿eso es un diálogo, una negociación o una imposición?”, le ha dicho a la senadora de ERC Mirella Cortés, quien ha preguntado a Sánchez si considera que mantiene una actitud positiva de negociación con el Govern de Cataluña.

La formulación de la pregunta ha coincidido con el anuncio de la renuncia de JxCat a estar en la mesa después de que el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès (ERC), no incluyera a los nombres propuestos por sus socios de Govern al no formar parte del mismo, entre los que se encuentran Jordi Sànchez y Jordi Turull, dos de los presos del “procés” indultados en junio.

ERC ha pedido en estos días previos a sus socios en el Govern dos años de margen para explorar este diálogo con el Estado, pero tanto JxCat como la CUP y la ANC están presionando para dar por muerta la mesa mucho antes.

“Tenemos todos claro que el diálogo va a ser largo, y por tanto para evitar frustraciones no nos pongamos plazos y mucho menos dos años, porque lo que ha ocurrido en diez años no los vamos a resolver en dos años ni en tres ni en cuatro”, ha comentado Sánchez.

Ha pedido a los independentistas catalanes que hagan “una autocrítica de lo ocurrido en 2017”, con la declaración unilateral de independencia, cuando “muchísimos catalanes se sintieron vulnerados, desprotegidos y atacados por sus propias instituciones”.

“Me gustaría que las instituciones catalanas reconocieran la diversidad de la sociedad catalana y hablaran con la otra parte de Cataluña que no transige ni comulga con su hoja de ruta independentista”, ha añadido.

Para Sánchez, el conflicto en Cataluña no tiene que ver con la autodeterminación sino que se deriva de otras cuestiones como la cohesión, la “falta de oportunidades” y la “ausencia y renuncia por parte del Govern de la Generalitat a utilizar todos los instrumentos de autogobierno para responder a problemas de la ciudadanía catalana”.

Por su parte, la senadora de ERC ha dicho que la celebración de la mesa es una “oportunidad histórica” para “abordar el problema de fondo” en Cataluña y “buscar una solución política” que para su formación “pasa por un referéndum de autodeterminación y amnistía”.

“El movimiento independentista no va a desaparecer ni a renunciar a su objetivo final, que es la independencia de Cataluña”, ha advertido.

Hasta ahora, ha continuado, el “único movimiento relevante” del Gobierno de Pedro Sánchez para la resolución del conflicto ha sido la concesión de indultos, pero “no resuelven la causa general contra el independentismo, que sigue con miles de causas y expedientes abiertos”.

“O son valientes o no podremos resolver de ninguna manera el conflicto con Cataluña”, le ha dicho a Sánchez.

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