Absuelven a acusados estafar a un matrimonio ancianos para que dejara su casa

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Audiencia Provincial de Madrid. Fuente: Twitter.

Madrid, 9 nov (EFE).- La Audiencia Provincial de Madrid ha absuelto a los cinco acusados de estafar a un matrimonio de ancianos para que abandonaran la vivienda donde residían, ya que supuestamente dos empresas querían construir en la parcela del inmueble, al entender que la constructoras no tuvieron acuerdo para ello.

La Audiencia Provincial de Madrid juzgó el pasado septiembre a cinco empleados de las constructoras SICC y Oramba acusados de estafar a una pareja de ancianos, a la que convencieron para dejar su vivienda prometiéndoles a cambio o un piso nuevo, algo que nunca ocurrió, y por lo que la Fiscalía solicitaba para ellos una pena de cuatro años y tres meses de cárcel y multa de 9.000 euros.

También solicitaba que los acusados indemnizaran a Eugenio y Felisa, de 82 y 76 años, con una cantidad similar al valor que tendría una vivienda de 45 metros cuadrados en una promoción que se hubiese construido en esa finca, o bien con una vivienda como la pactada, así como a pagarles 721 euros por cada uno de los meses en los que hayan tenido que vivir de alquiler desde enero de 2009.

Sin embargo, la Sala argumenta que no queda probado que existiese un acuerdo previo entre las dos constructoras para desalojar a los inquilinos, y que «en la acción desplegada por los acusados no se aprecia la existencia de una maquinación fraudulenta para producir un error, consecuencia del cual se llevara a efecto un desplazamiento patrimonial».

«Pensar en la existencia de un acuerdo previo entre las dos constructoras para desalojar a los inquilinos no deja de ser una presunción puramente artificiosa, basada en simples hipótesis», concluye la sentencia, que deja claro que «se trata de una cuestión puramente civil, que debió ventilarse en dicha jurisdicción, donde los perjudicados pudieron hacer valer sus derechos».

Los hechos ocurrieron hace más de quince años cuando la pareja vivía en una finca de la calle Ceferino Ávila de Madrid, en régimen de alquiler vigente desde 1961.

La constructora Oramba S.A., de la que tres acusados eran administradores solidarios, adquirió todos los solares contiguos a la finca y se interesó también por la parcela donde convivía la pareja.

Pero la propietaria de esta finca alquilada demandó a esta empresa y un juzgado le dio la razón por no respetar en una construcción contigua la servidumbre de luces y vistas, y los dos inquilinos se negaron a irse a otra promoción de viviendas.

Fue entonces cuando el apoderado de la constructora SICC, procesado en la causa, se puso en contacto con los ancianos y llegó a un acuerdo con ellos: concederles una vivienda en propiedad de 45 metros cuadrados en la promoción inmobiliaria que construiría en esta finca, pagándoles 600 euros al mes hasta la entrega de la misma durante los primeros veinte meses y 721 euros los meses posteriores hasta la entrega.

Así, en 2006 el matrimonio aceptó la oferta, firmó con SICC la resolución del arrendamiento, y esto provocó disensiones entra ambas constructoras, que acabaron pactando en 2007 que SICC vendía la vivienda en cuestión a Oramba, que asumía expresamente lo acordado entre la pareja de ancianos y la primera empresa, y que de hecho cumplió hasta diciembre de 2008, «mientras pudo y fue propietaria de la vivienda», reza la sentencia.

Y es que la crisis económica hizo que Oramba tuviese que pedir refinanciación de sus deudas y finalmente entrase en concurso de acreedores «fortuito», por lo que dejó de pagar el alquiler a los ancianos y no les dio la vivienda pactada.

Así, la sentencia considera que la actuación de los acusados es atípica, pero no queda acreditado que presionaran o atemorizaran a los inquilinos para que desalojaran la vivienda. EFE

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