Oro comestible, piruletas de flores y aceite en tubo, premios Salón Gourmets

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Foto archivo

Pilar Salas

Madrid, 29 abr (EFE).- Láminas de oro comestible, piruletas de flores, un sistema de congelación de frutas y verduras que respeta su textura, monodosis de aceite de oliva virgen extra en tubos de aluminio y una crema untable de turrón de Jijona figuran entre los nuevos productos reconocidos con los X Premios Salón Gourmets.

Se han entregado este jueves tras la deliberación de un jurado que ha tenido que elegir entre los 1.600 nuevos productos presentados en la mayor feria ‘delicatessen’ de Europa, celebrada en Ifema (Madrid) tras cuatro días con más de 70.000 visitantes profesionales, la mayoría de los cuales ha prescindido ya de la mascarilla que tuvieron que usar en la pasada edición.

Innoflower, a caballo entre Soria y Zaragoza, trabaja con 50 especies de flores comestibles, lo que la convierte en «la mayor de Europa», asegura a EFE su responsable, Laura Carrera.

El premio a la Innovación lo han conseguido con su piruleta de flores, pero también las distribuyen frescas, liofilizadas, deshidratadas o cristalizadas.

«Somos ignorantes en este ámbito, porque las flores aportan texturas, aromas, sabores (pueden ser saladas, dulces o picantes) y constituyen un ingrediente más de la cocina con el que el cocinero puede jugar», añade.

El aceite de oliva virgen extra monodosis en tubos de aluminio -como el de óleo o cosméticos- que está a punto de sacar al mercado la empresa familiar alicantina Señoríos de Relleu también ha sido premiado por ventajas como ser un envase que protege de la luz, lleva una cánula que permite una perfecta dosificación y «si te sobra, lo cierras y te lo llevas a casa», indica a Efe su gerente, Hugo Quintanilla.

Estos productores de aceite, que ya ganaron otro premio en Salón Gourmets por envasarlo en botellas de aluminio opacas -«la luz es un gran enemigo del aceite», recuerda-, ligeras e irrompibles, lo presentan en cuatro modalidades: suave, medio, intenso y ecológico, gracias a sus propios «coupages» de aceitunas autóctonas.

En las tradicionales patatas fritas, imprescindibles en los aperitivos, también caben la innovación y los premios, como ha demostrado la empresa jienense Santo Reino, que se ha llevado un reconocimiento en el apartado de nuevos productos ecológicos por sus bolsas llenas de crujientes chips fritas en aceite de oliva virgen extra en su versión clásica, con hierbas silvestres, con ajo negro y con tomate.

Su directora general, Clara Gutiérrez, advierte a EFE de que esta variante ecológica sólo está disponible por temporadas, cuando pueden obtener esa patata. Santo Reino presenta también como novedades sus Sabrosetas -en Jaén se llama rosetas a las palomitas- hechas con aceite de oliva virgen extra y otras dulces.

Y de unas humildes patatas al oro comestible. La empresa italiana Gold Chef ha traído a esta feria el pan el spray de oro, pero han sido las finas láminas para decorar las que se han llevado uno de los premios. Especializada en comercializar oro y plata gastronómicos, su director de Negocios, Daniele Marconi, asegura a EFE que su procedencia es «libre de conflictos» y que aportan un toque de distinción a una copa de champán, un plato salado o un postre.

El chorizo de lomo ibérico sin ningún aditivo de Belloterra, adscrito a la DO Los Pedroches (Córdoba); el sistema de congelación de frutas y verduras que conserva la textura y las características organolépticas de la fresca patentado por La Unión Long Fresh (El Ejido, Almería) y el vermú tinto Gilda de Bodegas Latarce (DO Toro, Zamora) son otros de los galardonados.

También la tableta de chocolate con melocotón de Calanda y nuez de macadamia de la turolense Belenguer 1918, la croqueta de jamón sin gluten ni lactosa de La Culinaria presentada por Frisa, y la crema untable de turrón de Jijona de Coloma García Artesanos, una forma de desestacionalizar el consumo del turrón y más cercana que la crema de cacahuetes que nos llega desde Estados Unidos.

En la categoría de productos ecológicos también han sido reconocidas la mermelada ecológica artesanal de naranja amarga de Lorusso Food (Almería) y ADA gin, de Pazo de Valdomiño (Pontevedra).

Sin premios, pero para seguirles la pista, los crujientes de queso deshidratado de Patatas Torres, pensado como ‘snakcs’ o para añadir a ensaladas; los patés vegetales (hummus, olivadas o salmorejo) de la extremeña Iberitos, las galletas maría recuperadas por Family Biscuits (Jaén), los quesos veganos de anacardos de Quevana (Segovia), los Diablitos pacenses (jamón untable) que evoca un producto típico de Venezuela o las picantes y sabrosas Salsas del Doctor (Granada). EFE

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