Los vecinos de Villaverde Alto claman contra los narcopisos: «Es un infierno»

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Madrid, 6 oct (EFE).- Varios centenares de vecinos se han concentrado este jueves ante la Junta Municipal de Distrito de Villaverde para denunciar la proliferación de una decena de narcopisos en el casco histórico de Villaverde Alto, situación que supone «un infierno» para los afectados directamente y que está deteriorando la convivencia en todo el barrio.

«Meadas, cagadas, compresas: eso es lo que tengo en mi casa a diario. ¿Lo saben? Que actúen y que los cierren». Así ha resumido una vecina de la calle Vieja de Pinto su realidad desde «hace 15 meses», con un narcopiso «puerta con puerta», y sin solución a la vista.

Según los colectivos vecinales, en el casco histórico de Villaverde Alto operan actualmente una decena de narcopisos, viviendas donde los consumidores compran droga, consumiéndola a menudo en el mismo piso, en las escaleras y portales o en las calles aledañas.

«También entiendo que, para esta gente, es una desgracia; a mí a veces me dan pena, porque podrían ser mis hijas. Es que no os imagináis qué miseria, cómo vienen, arrastrados: eso hay que solucionarlo. Pero, ¿a mí quién me protege? Yo no he elegido este problema; ha venido a la puerta de mi casa», ha declarado la misma vecina de la calle Vieja de Pinto.

Diversos vecinos han expresado a Efe que la problemática, ya subyacente desde tiempo atrás, ha ido a más en los últimos meses, sobre todo tras el desmantelamiento de otros puntos de menudeo, principalmente en el polígono Marconi, lo que ha propiciado la reubicación de los lugares de venta de droga.

«Villaverde es un distrito humilde, pero hemos convivido toda la vida fenomenalmente, y ahora no pueden salir nuestros hijos a la calle, porque es un problema de inseguridad», cuenta Pilar, quien asegura que también muchas personas mayores «no salen a la calle a partir de las seis de la tarde».

Otros, como Belén, caminan por Villaverde Alto «esquivando calles» para no cruzarse con toxicómanos. Enrique denuncia que los parterres del paseo de Alberto Palacios se usan para esconder droga y jeringuillas, y a veces el problema trasciende las fronteras del barrio: «Vienes en el Metro o en el autobús y te asaltan pidiendo, te intimidan, y eso en horas normales, de día y con sol, así que ya de noche, ni te cuento», lamenta Dolores.

RECLAMAN MEDIDAS «INTEGRALES»

Los vecinos hacen hincapié, a su vez, en que esta situación no se resolverá simplemente cerrando los narcopisos; reclaman un plan de respuesta «integral», que ayude a los adictos a dejar las drogas y evite «que, en el futuro, los jóvenes de nuestros barrios caigan en la delincuencia y en la drogadicción», explica Javier Cuenca, presidente de la asociación vecinal La Incolora.

En un manifiesto, la Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Villaverde, convocante de la protesta, ha dejado claro su «dolor» ante la abundancia de «jóvenes toxicómanos, abandonados por las instituciones, estigmatizados».

Por ello ha exigido que se ponga en marcha un «plan integral contra la droga en Villaverde» antes de que finalice el año, con una dotación económica suficiente. «Sin la recuperación de los polígonos industriales, sin proyectos de empleo digno, sin acabar con la trata de mujeres con fines de explotación sexual y sin tener un proyecto de vivienda digna que evite que los vecinos se sigan marchando del distrito, este problema no se solucionará», ha advertido.

Cuenca considera que la situación actual ha hecho explotar «la suma del hartazgo de toda la vecindad del barrio», que se siente «un poco maltratada» en comparación con otras zonas de la capital.

LA RESPUESTA INSTITUCIONAL

Según los datos ofrecidos a finales de agosto por el Ayuntamiento, la Policía Municipal de Madrid ha intervenido desde 2020 en 256 infraviviendas y viviendas donde se vendía y consumía droga, y ha llevado a cabo casi 1.100 detenciones derivadas de estas actuaciones, normalmente en colaboración con Policía Nacional.

En Villaverde, concretamente, se ha actuado contra más de 60 de estas infraviviendas y de pequeñas construcciones, en 70 chamizos donde se consumía, en dos naves okupadas donde se vendía y consumía y en unos 15 narcopisos. Las inmediaciones del polígono Marconi y San Cristóbal son el lugar donde se ha producido un mayor trabajo policial.

Este jueves el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha expresado a los vecinos del distrito de Villaverde que el Ayuntamiento activará todos sus recursos para acabar con la «lacra» de los narcopisos, y ha hecho hincapié en que es «imprescindible» que se «implique» también la Delegación del Gobierno, a la que ofrece colaboración.

A su vez, miembros de Más Madrid y del PSOE han acudido a la protesta de esta tarde. La edil de Más Madrid Carolina Pulido ha censurado el «abandono institucional» hacia un distrito que «tiene muchísimo potencial» pero sufre ahora «un deterioro brutal», mientras que el socialista Ignacio Benito ha destacado que el problema es sobre todo «social», y su solución empieza por las aulas y por el aumento de los educadores y trabajadores sociales para prevenir el consumo de drogas y evitar el absentismo escolar. EFE

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