Madrid, 3 dic (EFE).- La Policía Nacional ha detenido en el último año a 1.399 miembros de bandas juveniles en Madrid, de los que el 95 % eran hombres y el 37 % menores de edad, y además se ha incautado de 646 armas y ha levantado 4.360 actas de drogas vinculadas a estos grupos.

Es el balance de datos de plan contra las bandas activado hace exactamente un año por la Delegación del Gobierno en Madrid, cuya responsable, Mercedes González, ha dado cuenta del dispositivo en una comparecencia en la Comisión de Estudio de la Asamblea autonómica para abordar el fenómeno de las bandas juveniles violentas en la Comunidad de Madrid.

Entre los datos aportados, González ha indicado que en un año se han efectuado 109.132 identificaciones, de las que el 56,5 % fueron de españoles.

También ha precisado que, de las 646 armas incautadas, solo una era un arma de fuego; se requisaron, en cambio, 400 navajas y cuchillos, 65 machetes, 11 detonadores y 93 bates o puños americanos.

González ha recordado que el 2 de diciembre de 2021 entró en vigor un plan de choque tras detectarse una reactivación de las bandas juveniles, como viene ocurriendo «cada siete u ocho años».

En febrero de 2022, tras una nueva oleada de crímenes, el plan se rediseñó para adquirir carácter estructural, y desde entonces el dispositivo cuenta con 500 agentes de Policía Nacional que operan en once distritos de la capital y en el municipio de Parla.

Respecto a la Guardia Civil, González ha explicado que, aunque también ha sido reforzada, apenas hay actividad de bandas en los municipios donde opera, y de hecho ahora mismo solo se conoce la presencia de grupos juveniles violentos en las localidades de Valdemoro y Galapagar.

LAS BANDAS SON MÁS JÓVENES Y FEMINIZADAS

La delegada ha repasado la trayectoria de las bandas juveniles desde que el fenómeno apareció en España al comienzo del siglo XXI, y ha señalado que «la composición, la organización y el funcionamiento» de estos grupos «ha ido variando», en consonancia con el carácter «fluctuante» de su actividad.

Por ejemplo, antes las bandas eran «únicamente masculinas», pero recientemente ha habido una «integración» de las mujeres, que «dan cobertura a las actividades delictivas». «Hay niñas que se quedan embarazadas muy jóvenes y que ocultan en sus carritos de bebé efectos robados, armas y drogas», ha apuntado González.

Si las bandas, originalmente, estaban más vinculadas a la inmigración, ahora están compuestas mayoritariamente por españoles. Y sus miembros, que antes tenían edades comprendidas entre los 12 y los 32 años, ahora no suelen pasar de los 23, y hasta un 40 % de los integrantes son menores.

Las bandas más activas en la Comunidad de Madrid son cuatro (Latin Kings, Ñetas, Dominican Don’t Play y Trinitarios) y su número de miembros se mantiene «estable», sobre 350 en la demarcación de la Policía Nacional (unos 150 menos que hace un año) y unos 200 en la demarcación de la Guardia Civil (aproximadamente 150 menos que hace un año).

González ha precisado que los sucesos violentos suelen derivar de «encuentros fortuitos» entre bandas rivales, y los delitos que cometen con mayor frecuencia son riñas tumultuarias robos con violencia e intimidación.

Por último ha comentado la labor preventiva que se realiza a través de charlas en centros escolares, que han llegado a 20.910 jóvenes en el último año.

EL PP PIDE ENDURECER PENAS

Desde los grupos parlamentarios, la diputada Miriam Rabaneda (PP) ha abogado por «tipificar determinadas conductas» o «endurecer determinadas penas» para «disuadir» la actividad delictiva, y también ha exigido revisar la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana par «evitar que se limite la capacidad de actuación de la Policía».

Jorge Moruno (Más Madrid) se ha interesado por la «desafección» de las personas identificadas como posibles miembros de bandas, y Javier Guardiola (PSOE) ha opinado que «el modelo de los recortes» del PP es lo que «genera el modelo de la inseguridad».

Para el diputado de Vox Pablo Gutiérrez de Cabiedes, la delegada está «desligada de la realidad», porque su plan «no ha funcionado» y «todo el mundo sabe» que las bandas están «en absoluta expansión».

Por último Serigne Mbaye (Unidas Podemos) ha centrado su discurso en la necesidad de «no estigmatizar a jóvenes con determinados rasgos étnicos y raciales» y acabar «con los discursos discriminatorios».

Ello ha llevado a la presidenta de la comisión, Miriam Bravo (PP), a pedirle que «recondujera su discurso» para centrarse en el objeto de la comisión, y tras una discusión entre ambos Mbaye ha optado por renunciar a su turno de palabra. EFE

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