Agencias.- El pasado lunes, un juez acordó colocar una pulsera telemática a una mujer que había quebrantado en varias ocasiones la medida cautelar que tiene impuesta respecto a su expareja. La decisión fue adoptada después de que el hombre presentase una denuncia por acoso en la que relataba distintos episodios y tras escuchar los argumentos de ambas partes.

Sin embargo, según publica el diario El Mundo, apenas unos minutos después el magistrado se vio obligado a rectificar, tras constatar que la pulsera de alejamiento únicamente está prevista para hombres.

Además de presentarse en la casa y el trabajo del denunciante, la mujer le había rayado el coche e incluso había llegado a provocar un pequeño incendio en su garaje

De acuerdo con la información publicada, la fiscal del caso apoyó la implantación del dispositivo electrónico y el juez optó por aprobar la medida de forma inmediata. Sin embargo, cuando el juzgado llamó al teléfono de Cometa, el sistema de colocación y control de las pulseras, se informó de que no era posible, ya que estos dispositivos únicamente estaban previstos para mujeres víctimas de «violencia de género».

De esta forma, el juez no tuvo más remedio que llamar de nuevo a los abogados para comunicarles que la ley no le permitía adoptar dicha medida y que, por tanto, lo único que podía hacer era prohibir a la mujer entrar en la localidad en la que reside su expareja.

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