Barcelona, 25 abr (EFE).- El presidente de la Generalitat, Quim Torra, pedirá mañana a Pedro Sánchez que levante el estado de alarma o bien permita a la Generalitat ser la autoridad competente para llevar a cabo el desconfinamiento de Cataluña, lo que, en su opinión “no se puede gestionar a 600 kilómetros de distancia”.

En rueda de prensa, el presidente catalán ha explicado que mañana llevará a la reunión de presidentes autonómicos el plan que ha aprobado este sábado el Govern para el desconfinamiento progresivo de Cataluña, basado en un informe del epidemiólogo Oriol Mitjà y su equipo de expertos.

Torra ha reivindicado que sea la Generalitat la que gestione ese plan y, para ello, planteará a Sánchez tres propuestas: que levante el estado de alarma en toda España, que lo haga solo en las autonomías que quieran gestionar el desconfinamiento o, en caso contrario, modifique el decreto para que el Govern sea la autoridad competente para llevarlo a cabo.

Según el presidente de la Generalitat, se trata de una propuesta de “sentido común”, teniendo en cuenta que la “mayoría” de ciudadanos de Cataluña ha llegado a la conclusión de que la centralización de competencias “no ha funcionado de forma positiva” en la fase de confinamiento.

En ese sentido, ha pedido a la oposición en Cataluña “lealtad” al Govern y se ha mostrado convencido de que, igual que Catalunya en Comú permitió ayer en el Parlament la aprobación de los presupuestos, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, respaldará su propuesta para recuperar “competencia y soberanía” en el desconfinamiento.

El plan aprobado hoy por el Govern, que soslaya el controvertido “pasaporte de inmunidad” propuesto por Oriol Mitjà, prevé un desconfinamiento gradual con distintas estrategias en función de los sectores profesionales o las zonas geográficas, diferenciando entornos urbanos de rurales.

El informe aprobado apuesta por el desconfinamiento gradual, con medidas “escalonadas y correctivas si es necesario“, cuando las UCI de los centros sanitarios catalanes se sitúen al 20 % de su capacidad: actualmente, ha detallado Torra, hay ocupadas 1.200 camas de cuidados intensivos, el doble que en una situación normal.

En una primera etapa, podrían dejar el confinamiento personas sanas que trabajen en sectores no esenciales, después se permitirían salidas controladas de algunos sectores, como los mayores de 65 años, siempre estableciendo franjas exclusivas y obligando a guardar el distanciamiento social.

El plan -que a día de hoy el Govern carece de competencias para implantar- prevé una siguiente etapa en la que se permitiría la apertura gradual de comercios no esenciales, primero los de menor aforo, y posteriormente bares y restaurantes, con restricciones en cuanto a actividad, distancias y medidas de protección.

Seguirían las escuelas y los equipamientos culturales y deportivos de uso individual -con aforos limitados a 30 personas- y, por último, se autorizarían los eventos musicales, deportivos y culturales masivos siempre que el riesgo de contagio sea “muy bajo”.

De momento, los que van a poder salir a la calle a partir de mañana, después de seis semanas de confinamiento, son los menores de 14 años, siempre acompañados de un adulto, durante una hora al día y a menos de un kilómetro de sus casas.

Aunque el Gobierno establece que los niños podrán salir una hora entre las 09:00 y las 21:00 horas, el president Torra ha recomendado a las familias catalanas que “por el bien de la salud de todo el mundo” lo hagan en unas franjas horarias que ha planteado el Govern: que de 11.00 a 13.00 horas salgan de casa los niños de menos de 6 años y que de 16.00 a 18.00 horas lo hagan aquellos menores que tienen entre 6 y 14.

“Por favor, hagámoslo con sentido común. Estamos en una situación de emergencia. No hay ninguna normalidad, en absoluto, y no puede haber ningún relajamiento”, ha aseverado.

Barcelona reinventa su urbanismo y cede otros 21 km a bicis y 12 a peatones

Por su parte, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha presentado este sábado un paquete de medidas sobre movilidad que incluye 21 kilómetros más para circular en bicicleta y 30.000 metros cuadrados -unos 12 kilómetros- para uso peatonal, unas actuaciones urbanísticas en las que se invertirán 4,4 millones de euros.

En una rueda de prensa telemática desde la plaza Universidad, Colau ha detallado que se cerrarán al tráfico tramos de los laterales de la Gran Vía y la avenida Diagonal o se ampliarán las aceras en la Via Laietana hasta alcanzar los 4,15 metros, entre otras actuaciones.

El gobierno municipal pretende con estas medidas impedir que vuelvan a registrarse los niveles de contaminación anteriores al confinamiento y garantizar que la ciudadanía pueda mantener entre sí la distancia física recomendada por las autoridades, de unos dos metros.

El grupo municipal de Barcelona pel Canvi ha criticado que Colau no haya explicado antes al resto de fuerzas estas medidas, mientras que Ernest Maragall, de ERC, ha lamentado que las actuaciones anunciadas se concentren en el centro y dejen de lado barrios y distritos como Nou Barris, Sant Andreu o Sant Martí.

Estas modificaciones de la vía pública serán permanentes y deberán estar listas “de forma inmediata” para que puedan aplicarse desde el inicio del desconfinamiento, ha indicado Colau, que ha destacado la voluntad de “anticipación” del consistorio para lograr “un espacio público y una movilidad seguros y sostenibles”.

EFE

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