“La larga marcha”, el libro que rastrea el rumbo de Casado y sus “dilemas”

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Pablo Casado había decidido dejar la política hasta que un algoritmo de Teodoro García Egea le marcó el rumbo hacia la presidencia del PP. “La larga marcha. De Rajoy a Casado”, el último libro del periodista Graciano Palomo, rastrea el viaje del líder popular desde entonces y analiza sus dilemas.

El pasado miércoles salió a la venta esta investigación que Palomo ha desarrollado durante dos años. El resultado, editado por La Esfera de los Libros, es un volumen de más de 500 páginas que sigue los pasos de un dirigente con el que nadie contaba en uno de los contextos más convulsos de la política española desde 1975.

Dice Palomo en una entrevista con Efe que después de la moción de censura de 2018 el actual líder del PP había tomado la decisión de abandonar la política y comenzar una nueva etapa profesional en una potente multinacional. Viajó a París para entrevistarte con el CEO de esa compañía y conocer la oferta de primera mano.

Su mujer estaba de acuerdo. A ella y a él, así como a sus dos hijos, se les ponía delante un escenario profesional, económico y familiar muy sugerente.

Estaba el PP dividido tras la negativa de Alberto Núñez Feijóo a ser el sucesor de Mariano Rajoy, ya que su intención era desembarcar en Madrid por “aclamación”, algo que las primeras primarias del partido en su historia no le garantizaba, recuerda Palomo.

Dos dirigentes de enemistad conocida, como María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría, pugnaron entonces por el control de una organización en shock como consecuencia la moción de censura que aupó a Pedro Sánchez al poder.

Fue durante estos días, en junio de 2018, cuando entró en escena Teodoro García Egea, “Teo”, un diputado por Murcia de poco más de 30 años, ingeniero informático, sin nombre aún en la primera línea de la política.

Amigo de Casado, se reunió con él y le explicó que, de acuerdo con “un algoritmo” que había calculado, tenía posibilidades de hacerse con la presidencia del PP si se presentaba.

Y Casado se presentó.

Escribe Palomo en el libro (y así lo recuerda en conversación con Efe) que tras su renuncia, Rajoy almorzó con Feijóo y le invitó a presentarse como sucesor, aunque él no se lo habría pedido. El presidente de la Xunta de Galicia terminó rechazando esa posibilidad.

Durante las primarias, el exjefe de Gobierno apoyó a Sáenz de Santamaría y redobló el respaldo cuando quedaron dos candidatos en liza: la ex vicepresidenta y Casado.

Palomo rememora las llamadas que Rajoy hizo a los “barones” del PP para que salieran en apoyo de su exnúmero dos. La jugada no salió.

“La obsesión de Rajoy era que el partido no se rompiera”, señala el escritor y periodista, para quien es sintomático que al expresidente no le sentara nada bien la designación de Cayetana Álvarez de Toledo como portavoz en el Congreso, ya con Casado al mando.

Para el periodista, Casado está obsesionado con la reunificación de la derecha. “Le quita el sueño” porque sabe que, mientras vaya dividida a las elecciones, lo tiene “crudo” para ser presidente.

Y porque sabe que de haber ido juntos en noviembre, ahora estaría en La Moncloa, concluye. EFE.

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