El buen clima y el coronavirus determinan la vendimia en la DO de Madrid

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Bodegas Jesús Díaz, en Colmenar de Oreja. Fuente: Bodegas

Colmenar de Oreja, 18 sep (EFE).- La Denominación de Origen (DO) Vinos de Madrid está culminando una buena campaña de vendimia, en la que los bodegueros y viticultores de la región aspiran a superar los 13 millones de kilos de uvas en un año que ha venido marcado por el buen clima y por la crisis sanitaria del coronavirus.

“Esta campaña no ha tenido nada que ver con el terrorífico año que tuvimos el año pasado, que fue muy atípico”, explica a Efe el presidente del Consejo Regulador de la DO Vinos de Madrid, Antonio Reguilón, que se plantea como reto alcanzar los 8 o 10 millones de botellas de vino en próximas campañas.

“Madrid es nuestra asignatura pendiente, en Madrid se consumen 90 millones de botellas de vino al año y solo 2 millones son vinos autóctonos”, dice Reguilón, que apunta a que “con una gran cosecha como la que vamos a tener, habrá que hacer un gran esfuerzo para venderlo”.

Antonio Díaz forma parte de la quinta generación que está al frente de las Bodegas Jesús Díaz, en Colmenar de Oreja, fundadas por su bisabuelo y en las que “siempre hemos apostado por una máxima: conseguir la mayor calidad con los medios que tenemos”.

Entre esos medios, destacan las tinajas de su bisabuelo, a las que aplica tecnología actual para lograr sacar al mercado cada año una media de 40.000 botellas de vino, explica Antonio Díaz a Efe en las cuevas del siglo XVI, ampliadas en el XIX y en el XX, en las que mantiene sus caldos a la temperatura ideal.

Las seis hectáreas de viñedos de las Bodegas Jesús Díaz producirán este año 28.000 kilos de uva tinta con “una calidad bastante buena, con una partida un poco más pasada de grados y más baja de acidez”, señala Díaz, que durante la semana prevé recolectar unos 30.000 kilos de uva blanca.

La crisis del coronavirus no ha afectado a la vendimia de forma específica, más allá de la distancia entre las cuadrillas o del uso de las mascarillas, pero sí que lo ha hecho en el enoturismo, cuyas cifras han caído a la mitad como consecuencia de la pandemia.

“El año pasado cerramos con 2.700 visitas a la bodega, de las que 1.500 eran americanas. Ese mercado se nos ha caído total”, dice el bodeguero, que calcula la caída de las ventas de vino en este año marcado por la covid-19 en un 40%, debido al cierre de la restauración durante el estado de alarma.

En las Bodegas El Regajal de Aranjuez, Daniel García Pita, su propietario, señala sin embargo que hasta agosto de este año ha vendido más vino que en el mismo periodo de 2019, aunque lo ha hecho “de cajita en cajita, con un mensajero de por medio” y con una potente campaña de venta por internet.

Este será el primer año en el que Bodegas El Regajal produzca todo su vino –unas 100.000 botellas de distintas variedades– con las uvas que cultiva en una reserva natural de mariposas y en la que prevé recolectar una media de 1,4 kilos por cada una de las 43.000 cepas que producen unos caldos de mucha calidad.

“La palabra que define esta campaña es atípica”, explica a Efe García Pita, señalando cómo está “cambiando el modelo de negocio”, para hacer “menos vino, pero mejor” y subrayando que la calidad de sus caldos se consigue “en el trabajo que se hace en el viñedo en un 50% y en la propia vendimia en un 20%”.

La calidad es también la apuesta de la Bodega A Pie de Tierra, en Aldea del Fresno, en la subzona de Navalcarnero, donde se producen 5.000 botellas de la D.O. Madrid y otras tantas de la D.O. Méntrida, ya en la provincia de Toledo.

“Lo que buscamos es recuperar viñedos viejos de la zona, que son interesantes. Ahora estamos trabajando en una viña plantada en 1956 que es todo uva garnacha”, comenta a Efe Aitor Paul, uno de los dos socios de esta bodega, que destaca por unos vinos que tienen su secreto en una zona “con unos suelos muy interesantes, donde nos llegan erosionados el granito y la pizarra de Gredos”.

Todos los bodegueros coinciden en destacar el buen año climatológico de esta campaña, teniendo en cuenta el daño producido en las cosechas el año pasado, “un año muy malo, por la piedra que cayó y por la DANA”, dice el presidente de la Sociedad Cooperativa Vitivinícola de Arganda del Rey, Cipriano Guillén, que calcula en 425.000 kilos de uvas los que podrán vendimiar en este final del verano.EFE

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