Madrid vuelve a incumplir la normativa europea pese a la caída de la polución

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Madrid, 3 ene (EFE).- El descenso histórico de la contaminación en Madrid como consecuencia del hundimiento de la actividad económica y de la movilidad por la crisis del coronavirus ha sido insuficiente para cumplir la directiva europea sobre emisiones de dióxido de nitrógeno (NO2) y ozono (O3) troposférico, lo que hubiera sido la primera vez desde 2010, el año que entró en vigor.

Ha habido que esperar hasta el último día de 2020 para saber si la estación de vigilancia de calidad del aire de Plaza Elíptica, la que registra siempre los niveles más altos de NO2 de la red de municipal, superaba los 40 microgramos por metro cúbico de media anual, el límite establecido por la normativa europea.

Al final ha cerrado el año con 41, según datos del Servicio de Calidad del Aire del Ayuntamiento de Madrid recogidos por Efe.

El descenso ha sido generalizado y las 23 estaciones restantes no han superado ese límite. A Plaza Elíptica la han seguido Escuelas Aguirre (35 microgramos por metro cúbico), Ramón y Cajal (32 microgramos); y con 31, Plaza de España, Villaverde y Ensanche de Vallecas. Plaza del Carmen ha tenido una media de 29 microgramos.

Además, ninguna estación ha rebasado el valor límite horario de NO2, que no se debe superar 18 veces al año y está fijado en 200 microgramos por metro cúbico en una hora.

La que más días lo ha superado ha sido Ramón y Cajal (seis), seguida de Plaza Elíptica (cinco), Barajas Pueblo (una) y Cuatro Caminos (una).

En 2019, el primer año en que estuvo operativa la zona de bajas emisiones (ZBE) Madrid Central, fueron dos estaciones de medición las que superaron el límite anual de 40 microgramos: Plaza Elíptica y Escuelas Aguirre.

Y eso que Madrid Central, puesto en marcha por el Gobierno de Manuela Carmena (Ahora Madrid), permitió alcanzar en 2019 los niveles de contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2) más bajos de la década, señalaba el informe de Ecologistas en Acción de aquel año.

En la ciudad de Madrid, además de Plaza Elíptica, donde el Ayuntamiento (en la actualidad cogobernado por PP y Ciudadanos) tiene previsto poner en marcha este año una zona de bajas emisiones, ha destacado la caída de NO2 en las estaciones de Escuelas Aguirre (32% menos), Arturo Soria (27% menos) y Plaza de Castilla, Barrio del Pilar y Barajas (las tres con un 25% menos).

“Son reducciones no conocidas hasta ahora de un año para otro”, ha indicado a Efe Juan García Vicente, de Ecologistas en Acción.

Miguel Ángel Ceballos, coordinador del informe de esta organización sobre la calidad del aire en las ciudades durante el estado de alarma, considera que con el confinamiento la situación “mejoró sustancialmente”, pero “no lo deseable”.

Ceballos ya advirtió en septiembre de que gran parte del tráfico habitual se había recuperado y que las emisiones de NO2 y O3 se habían vuelto a elevar en la Comunidad de Madrid “por encima” de lo que estaba ocurriendo en “Cataluña y el resto del arco mediterráneo”.

Para Ecologistas en Acción, “el problema estructural sigue estando ahí” y las autoridades deberían acometer “medidas más ambiciosas” para proteger la salud de los madrileños.

El año comenzó mal en la ciudad de Madrid, con altos niveles del NO2, por lo que el Ayuntamiento tuvo que activar el protocolo anticontaminación durante dos días (9 y 10 de enero), y el primer trimestre acabó con once de las 24 estaciones con una media de NO2 superior a 40 microgramos por metro cúbico.

Todo cambió en primavera con las restricciones a la movilidad y el tráfico, incluido el transporte público, se hundió más de un 50 por ciento y, en consecuencia, la calidad del aire empezó a mejorar.

El verano trajo el fin del confinamiento y de las restricciones a la movilidad, y los niveles de contaminación empezaron a subir poco a poco con el aumento del tráfico, principal fuente de emisión de NO2.

No obstante, el verano acabó sin que los niveles de ozono se dispararan como años anteriores, no por la falta de altas temperaturas, que las hubo (ha sido uno de los veranos más calurosos de lo que va de siglo), sino que la atmósfera no estaba muy cargada de dióxido de nitrógeno, uno de sus precursores.

Así, la contaminación por ozono disminuyó en toda España (un 41% según el informe ecologista), pero en menor medida, aunque para este contaminante el promedio es de tres años.

En la red de medición de la ciudad de Madrid ninguna estación superó en 2020 el umbral de aviso a la población por O3 (fijado en 180 microgramos por metro cúbico en una hora), mientras que en la de la Comunidad solo la de Alcalá de Henares lo sobrepasó una vez.

Pese a este dato, el mejor del decenio, 18 estaciones de la red regional y media docena de la municipal han sobrepasado el valor objetivo de ozono para la protección de la salud tras superar más de 25 días 120 microgramos en medias octohorarias de promedio en tres años.

El peor mes de otoño fue noviembre, con once estaciones de la red de vigilancia de calidad del aire superando el valor límite anual de NO2, mientras que en el mismo periodo de 2019 solo hubo una.

El paso de varias borrascas en diciembre limpiaron de contaminantes la atmósfera y mejoró la situación, pero no lo suficiente para que Plaza Elíptica bajara un punto su media anual de dióxido de nitrógeno.

La Comisión Europea tiene a España en observación tras denunciar en 2019 ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea que Madrid y el área metropolitana de Barcelona llevan desde 2010 incumpliendo los límites legales de dióxido de nitrógeno y de ozono

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